Columnas

Vacunados

Este título no se refiere a la inmunización contra la Covid. Me refiero a la vacuna contra el socialismo del siglo XXI, ese virus que infectó décadas atrás a la hermana república de Venezuela, sin que hasta ahora haya conseguido sanarse; ese virus que azotó la región con líderes totalitarios, con agendas oscuras, que hicieron tabla rasa de las leyes para avanzar sin límites en la consecución de sus cometidos.

Ahora tenemos un nuevo gobierno que ha planteado acertadamente su agenda, desmarcándose de toda relación con la agrupación política que auspició la década perdida.

Este gobierno tiene la obligación histórica de hacer las cosas sesudamente, caso contrario la vacuna nos durará poco y volveremos a infectarnos con escasas posibilidades de recuperación.

Hubo países que estuvieron vacunados por escaso tiempo contra esa plaga política que, por los pobres resultados de los gobiernos de turno, llevaron a sus pueblos a caer en la tentación de elegir nuevamente a la cepa maligna.

Esta vacunación del Ecuador contra el virus del socialismo del siglo XXI debe ser lo suficiente fuerte para resistir los ataques constantes contra el orden constituido. No son coincidencias las protestas desbordadas que en su momento golpearon y desestabilizaron a nuestro país, a Chile y ahora a Colombia.

Atentos con esas “convocatorias populares” que piden protestar por el “bienestar” de todos los ecuatorianos, porque en muchas ocasiones son el caldo de cultivo utilizado por las huestes herederas de Chávez para desestabilizar gobiernos e ingresar por la ventana.

Vivimos una luna de miel con el Ejecutivo, esperemos que este avance con seguridad y cautela en sus movimientos políticos y de administración del país, sin dar pasos en falso que le terminen costando la estabilidad en su posición.

Ecuatorianos, aprendamos de los errores del pasado para mantenernos vacunados y distanciados de esa plaga que ronda la región, en busca de sociedades desesperadas que ansían la llegada de un falso profeta que resuelva todas sus miserias y vicisitudes.