Mamotreto alternativo

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Mamotreto alternativo

Cuiden los tiempos, para que de repente no nos madruguen y salgan con el cuento de que el proyecto entrará en vigor por el ministerio de la ley

El pueblo no votó por un plan que nos cargue con más impuestos, ni por flexibilizar y reducir nuestros derechos laborales. Si alguien eligió, a sabiendas de que ese era el plan, no fue más de ese 19 % que obtuvieron en la primera vuelta, el resto de los ecuatorianos, más del 80 %, no votamos por ellos, ni por sus propuestas. Pero definitivamente, no hay pudor en nuestros políticos. Este gobierno ya no recuerda que dentro de la alianza con el PSC se comprometieron, claramente y por escrito, a no ponernos más impuestos, en consecuencia, están incumpliendo su palabra empeñada.

Debe recordar el Ejecutivo cómo llego al poder. En primera vuelta sorteó un muy estrecho sufragio, donde Yaku fue tumbado sospechosamente. Ya en segunda vuelta ganó por un pelo al débil representante correísta. Por lo tanto, no todos los ecuatorianos eligieron la propuesta de exprimir al pueblo con más tributos ni flagelos laborales.

No votamos por tener dos códigos de trabajo, lo cual viola el principio de igualdad ante la ley. Esto es equivalente a reconocer legalmente a dos tipos de ciudadanos, los que tienen plenos derechos laborales y los condenados a someterse a un mamotreto alternativo que los discrimina, los explota y no los indemniza. Todos somos iguales ante la ley, aprobar lo contrario es inconstitucional e inmoral.

La presidencia no es lo mismo que manejar una empresa privada, ni nuestro voto una carta en blanco para que el Gobierno haga lo que le viene en gana. No aguantamos más impuestos, al final, estos serán parte del costo de las empresas, que se trasladarán al precio de venta y los terminaremos pagando todos.

Este proyecto, como está planteado, debe ser rechazado por la Asamblea. Cuiden los tiempos, para que de repente no nos madruguen y salgan con el cuento de que el proyecto entrará en vigor por el ministerio de la ley. Hay muchos asambleístas que se comprometieron a no ponernos más impuestos, ni a permitir la vulneración de los derechos laborales, por lo que, con certeza, este mamotreto no conseguirá ver la luz del día.