Columnas

Domingo de COVID

"Lo único real en estas elecciones es la COVID, que este domingo estará rondando y al acecho de todos los que acudan a sufragar"

Parece una burla que mientras en Ecuador se incrementan los contagios y las muertes a diario por causa de la COVID, se decrete el toque de queda en determinadas regiones solo hasta el 9 de abril, es decir, todos guardaditos para que el domingo de elecciones acudamos en masa a exponernos, como si el virus se fuese a reprimir en vista de que en Ecuador tendremos una jornada electoral. No tiene sentido que restrinjan la circulación en zonas calientes para el virus, para que luego nos obliguen a los electores a salir el mismo día a juntarnos en espacios físicos restringidos, con gran riesgo para quienes acudan a depositar su decisión en las urnas.

Así como el estado de excepción focalizado ha limitado nuestros derechos a la movilización, a la libertad de reunión y de acudir al trabajo, también debió suspender el próximo sufragio, para que sean coherentes con lo que pregonan y supuestamente buscan. No pueden decirnos que en esta semana no salgamos porque nos podemos contagiar y poner en riesgo nuestras vidas, para que 7 días después nos obliguen a salir a sufragar. ¿No será que buscan con estas medidas, en lugar de proteger la salud de los ciudadanos, detener las protestas sociales que pudieran ocurrir luego de un resultado electoral con posible olor a fraude?

Lo cierto es que, encontrándonos en la recta final, a pocos días de las elecciones, apoyos de última hora comienzan a tejerse, como el del presidente de la Conaie, que deja definidas las intenciones de ciertos grupos que hasta hace poco promulgaban el voto nulo.

En mi opinión las cartas están echadas y muy poco se podrá hacer para virar de manera significativa la tendencia que lidera las preferencias electorales.

También considero que habrá un porcentaje importante que votará nulo, en vista de que no quiere votar por la derecha, ni tampoco por nada que tenga relación con el del ático.

Las encuestas son quimeras, que en buena parte de los casos se dirigen a favorecer al contratante. Lo único real en estas elecciones es la COVID, que este domingo estará rondando y al acecho de todos los que acudan a sufragar.