Columnas

Bomba de tiempo

Recuerden que el virus del socialismo del siglo XXI acecha constantemente nuestra región, no jueguen con fuego, ni con el pueblo y sus derechos

La semana pasada Diario EXPRESO publicó un artículo donde hacía referencia a la situación laboral en España, anotando que, mientras “en países latinoamericanos como Ecuador se proponen flexibilizar la contratación laboral para mermar el desempleo, en países europeos como España buscan poner coto a los abusos que puedan generarse por los trabajos temporales”.

Resulta desconcertante y contradictorio hablar del “país del encuentro”, cuando desde el Ejecutivo se anuncia una sonada reforma laboral, camuflada con el nombre de Ley de oportunidades, que lo único que hará es precarizar el trabajo en nuestro país.

Muy audazmente, con un juego de palabras, dicen que no tocarán el Código del Trabajo y que, a aquellos desempleados, a los que perdieron su empleo en plena pandemia, a aquellos que los botaron miserablemente luego de años de trabajo sin un centavo de indemnización, los van a discriminar, dejándolos fuera del manto protector del derecho del trabajo, para en su lugar, sujetarlos a un contrato civil o mercantil, bajo el cual no gozarán de todos los beneficios y amparo que sí tienen sus compañeros cubiertos bajo el código laboral ecuatoriano. Se trata de discriminación y precariedad, cuando pretenden maquillar un contrato laboral como contrato de “emprendimiento”. Y, como cereza del pastel, pretenden, inconstitucionalmente, volver al contrato por horas, apodándolo con el remoquete de “contrato de producción”.

Este tipo de políticas públicas ha sido el causante de reacciones explosivas de algunos pueblos en Latinoamérica, donde frustrados, votan por socialistas radicales que los seducen con ofertas de recuperación de sus derechos y dignidad.

Si no se asesoran bien y piensan detenidamente antes de tomar sus decisiones, disposiciones como estas pueden convertirse en bombas de tiempo, que tarde o temprano estallarán, como ya ha ocurrido en países cercanos al nuestro con dolencias similares. Recuerden que el virus del socialismo del siglo XXI acecha constantemente nuestra región, no jueguen con fuego, ni con el pueblo y sus derechos.