Columnas

No bajar la guardia

Cuidémonos hasta que nuestro país y el mundo sean declarados libres de la pandemia

El programa de vacunación en el Ecuador luce organizado, mejor pensado y con mayor cobertura a nivel nacional. Sin duda, este gobierno avanza con buen rumbo para lograr la inmunización de nuestra población contra la COVID-19. No obstante, el porcentaje de cobertura logrado hasta la fecha es de apenas un dígito, lo que resulta insignificante frente al universo en riesgo de contagio.

Hay países como Chile, que está entre los que han logrado un importante porcentaje de ciudadanos vacunados, ocupando el número 5 del ranking mundial. A pesar de tener estas cifras, han sufrido nuevos picos de infección, en vista de que la población, al sentirse protegida frente al virus, tiende a relajarse y a no aplicar los protocolos recomendados para evitar la enfermedad.

Con lo que hasta ahora conocemos de esta plaga, considero prematuro que en nuestro país relajemos las medidas de control que se han implementado. Me parece desatinado permitir el regreso progresivo de los funcionarios públicos a la atención presencial. Todos sabemos que se necesita producir y trabajar para salir de la crisis que nos agobia, pero no por ello vamos a poner en riesgo la salud y vida de nuestros ciudadanos.

Conocemos por las pesadillas vividas por miles de familias que nuestro sistema de salud es débil y no será capaz de resistir nuevos picos de la pandemia. No es momento de liberar a la población, porque las consecuencias serán nefastas. Recuerden que incluso hay variantes del virus sobre las que no hay certeza en la efectividad de las vacunas.

No hipotequen el éxito del programa de vacunación y lo logrado hasta ahora por apresurarse con medidas que provoquen rebrotes de la infección, los cuales demandarían la urgente atención de las autoridades de salud, afectando al referido programa.

Protejámonos y vacunémonos tan pronto nos sea asignada nuestra dosis. Los protocolos y cuidados deben mantenerse, no es hora de bajar la guardia, sino todo lo contrario. Cuidémonos hasta que nuestro país y el mundo sean declarados libres de la pandemia.