Perversa burocracia

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Perversa burocracia

Vivimos en nuestras casas pero se nos ha coartado la libertad. ¿Qué es lo que hace falta para eliminar esa lentitud que se interpone entre lo que tenemos y lo que merecemos?

Imaginemos por un momento que la recaudación obtenida por el Gobierno hasta la fecha se usa para enfrentar el gran mal que hoy nos acecha: la inseguridad.

Hemos obtenido un récord en recaudación. Solo en abril entraron 2 mil millones de dólares, una cifra nunca registrada en un solo mes.

Imaginemos que de ahí, 9 millones de dólares llegan a manos del Ministerio del Interior con la velocidad que se necesita. No solo eso: imaginemos que las acciones del Ministerio de Finanzas son eficientes y se traspasa el dinero a ministerios y proveedores sin necesidad de presión.

Imaginemos cómo ese dinero de la recaudación podría convertir a Ecuador en el país de las maravillas, si las prioridades de todos los funcionarios estuvieran bien definidas. Los policías solo tendrían que ocuparse de guiar a los turistas y citar a contraventores, podríamos tener iluminadas las calles -que puede parecer chiste pero está comprobado que la iluminación hace menos probable un ataque delictivo-. Con ese dinero distribuido eficientemente, los carros de los policías tendrían el tanque de gasolina lleno, ellos tendrían las comidas pagadas y las pistolas con balas. Hasta nos evitaríamos las disputas entre políticos.

Imaginemos por un momento a niños libres silbando en las calles, imaginemos a sus padres pidiéndoles que salgan a jugar sin miedo a las balas perdidas. Las autoridades podrían ocuparse de llevar los servicios básicos a todos los rincones, los parques estarían abiertos todo el día. Dejaríamos las casas y los negocios sin temor y solo le pediríamos al vecino que nos ‘eche un ojo’.

Pero la realidad es otra y es muy dolorosa: el dinero aún no llega al Ministerio del Interior, Finanzas sigue con las arcas llenas y la inseguridad nos tiene prisioneros. Vivimos en nuestras casas pero se nos ha coartado la libertad. ¿Qué es lo que hace falta para eliminar esa lentitud que se interpone entre lo que tenemos y lo que merecemos? ¿Para que obtener un récord en recaudación sea una buena noticia? Esa perversión de la burocracia que ha detenido por años el desarrollo del país, que va infectándolo todo, debe ser eliminada.