¿Dónde están los asambleístas?
Es bastante mediocre de su parte esperar que el grupo feminista remedie la ausencia del Gobierno
Algunos asambleístas preguntaban dónde estaban las feministas cuando la policía Verónica Songor fue baleada hasta quedar al borde de la muerte en un acto terrorista contra una unidad policial comunitaria. Preguntaban dónde están las feministas para defender a una mujer que -misteriosamente- estaba haciendo la guardia sola, en una de las zonas más complicadas de Guayaquil. Que la Asamblea Nacional como colectivo es una vergüenza, ya lo sabemos. Que muy pocos son los asambleístas que valen la pena, también. Pero que ahora pretendan exigir acciones a los colectivos sociales, ya roza la estupidez. Me pregunto, más bien, ¿dónde han estado ustedes todo este tiempo? ¿Cuál ha sido su gestión en legislación? Son ustedes los encargados de velar por la seguridad y el Estado de Derecho.
Es bastante mediocre de su parte esperar que el grupo feminista remedie la ausencia del Gobierno cada vez que hay un crimen en el país. Tendríamos que vivir en las calles, considerando que cada 26 horas una mujer es asesinada en Ecuador y que hay más de 3 mil muertes en total impunidad.
Pero a ustedes no les importan ni las mujeres ni las niñas, ni la seguridad ciudadana. Lo único que les interesa es aprovechar cualquier circunstancia para obtener rédito político.
Imagino que estos asambleístas ya visitaron a la familia de la policía baleada, y que desde su espacio redactan algún proyecto de ley que dote de recursos a la Policía. O quizás ya investigan por qué una mujer policía con tan solo un año y medio de preparación se encontraba sola en esa UPC tan tarde y sin el suficiente respaldo.
Las feministas seguiremos alzando la voz por los temas a los que las asambleístas como ustedes todavía no le dan importancia. Seguiremos incomodando desde nuestras trincheras para que asambleístas como ustedes den resultados del trabajo para el que fueron escogidos. Pero, sobre todo, seguiremos luchando por la equidad, para que las mujeres puedan llenar espacios que antes eran imposibles de alcanzar para el género. Las asambleístas que pretenden atacar a las feministas se olvidan de que les deben eso también.