Columnas

La Asamblea dio espaldas al pueblo

...los de UNES, que cuando se discutió la aprobación de la Ley de Atracción de Inversiones enviada por el Ejecutivo se opusieron a las concesiones, en tanto que la prefecta de Pichincha concesiona

Todo el país se pregunta qué hay que hacer para cambiar la mentalidad y la forma de actuar de los políticos nuestros, que demuestran y practican una manera de ser superada por las circunstancias históricas, razón por la cual no cambian sus discursos. Los vienen pronunciando desde muchas décadas a esta parte, como que nada hubiera pasado en el mundo.

Estas reflexiones no son descabelladas. Se fundamentan en lo que pasa en estos momentos en la Asamblea Nacional. Aquí, los legisladores en un afán de demostrar sus "ideologías" dicen lo contrario de lo que hacen en la realidad, con un afán exclusivo de obstrucción. Tal el caso de los de UNES, que cuando se discutió la aprobación de la Ley de Atracción de Inversiones enviada por el Ejecutivo se opusieron a las concesiones, en tanto que la prefecta de Pichincha concesiona la vía Calacalí-La Independencia a una de las empresas de Arroz Verde, autorizándole tres peajes. ¿No es ésta una tremenda contradicción frente al discurso? Lo mismo sucede cuando tratan de oponerse a la creación de zonas francas que se proponían en esta ley. Se oponen sin ton ni son. Se trata de una ley que busca dar empleo, pero eso no les interesa porque primero están sus ideas superadas por la historia.

La Asamblea Nacional, lejos de cumplir su papel de legislar con miras hacia el futuro del país, le da las espaldas pues ordenó el archivo de este proyecto de ley, lo que no es otra cosa que caminar hacia atrás porque significa el retraso del Ecuador, que demanda de capitales que deben venir de afuera, pero con el convencimiento de que aquí hay seguridad jurídica. Nuestros legisladores deben mirar el desarrollo y progreso de otros países en donde se dio paso al pragmatismo frente a ideas jurásicas y fundamentalistas que ya no operan, porque la historia ha cambiado. Y esto parece que no lo ven o no lo entienden nuestros "honorables".

Reformemos las leyes para que surjan partidos políticos de verdad. Hagamos lo indecible para que los políticos se actualicen y no piensen como se pensaba hace setenta años.