Urge un análisis científico y profesional de la inseguridad ciudadana

El Ecuador de hoy necesita con urgencia el análisis científico y profesional de la crisis de inseguridad que padecemos

Al no poner verdaderamente un pare a la grave crisis de inseguridad ciudadana que vivimos los ecuatorianos, la sensación de tener un gobierno como botín particular de unos pocos, la corrupción política, los altos niveles del crimen organizado y común, pobreza extrema como inflación galopante, el existir cárceles y territorios en manos criminales, la incapacidad de dar servicios públicos ya harto conocidos, incapacidad de interactuar con los oponentes políticos sin llegar a la línea roja con ofensas y agresiones, vulnerabilidad ante los desastres naturales, la incapacidad para ofrecer servicios básicos como salud, agua, educación, vivienda, insalubridad, está haciendo que el sentido común del ciudadano le sugiera en su yo interno emigrar del país. Es rara la familia ecuatoriana, a nivel nacional, que no tenga un migrante de su seno en los últimos 16 años.

La nuestra es una sociedad extremadamente polarizada, abundantemente tóxica, que está fomentando la migración de jóvenes de altísimo nivel de preparación, políglotas, y demás, que por la inseguridad, sumada a la desvalorización de su esfuerzo académico, no tienen otra opción.

Una sociedad insegura fomenta la no inversión nacional, menos la extranjera, e incluso el turismo, que casi se está convirtiendo en un suicidio por los niveles de inseguridad pública en balnearios, vías públicas, locales comerciales, restaurantes, y todo lo antes descrito, con la consecuente pérdida de empleos en servicios en este lucrativo negocio.

Estimados lectores, un país tiene una población anárquica cuando existen gobiernos como el nuestro, sin el valor de implementar el autorespeto a las normas y leyes sociales, fomentando por omisión la continuidad de una sociedad criminal y promoviendo la existencia de un gobierno fallido.

El Ecuador de hoy necesita con urgencia el análisis científico y profesional de la crisis de inseguridad que padecemos, la prevención e investigación.

El no hacerlo, como ha venido ocurriendo en los últimos años, fuera de toda narrativa oficial, es agravar cada día más el tema, con la consecuente extensión de la delincuencia común y el crimen organizado en todo el territorio nacional.

Mario Vargas Ochoa