La tarea de opinar con lucidez y verdad
Desde que se fundó, este prestigioso medio aporta con lucidez y verdad, ardua tarea que asumió en aras de un mejor futuro. ¡Gracias, mil gracias!
Comparto reflexiones coyunturales sin sesgo político e ideológico, siempre guiado por la lectura de acontecimientos económicos, políticos y sociales que suceden en nuestro país, con la esperanza que todos tenemos en este tiempo de crisis, pobreza material y espiritual generalizadas, de desgobierno, corrupción, impunidad, inseguridad, irrespeto a normas y tradiciones, de que sean solo un momento pasajero y que saquemos enseñanzas positivas, pues toda crisis puede ser una gran posibilidad de superación. Espacios como este están para ser una especie de faro de luz en la oscuridad en que nos encontramos para que, expresándonos con total libertad, haya aportes que permitan a los lectores comprender y dilucidar hechos e informaciones que no siempre están cargadas de verdad. La verdad ha de ser nuestra guía imparcial pues aún en opiniones personales, en tanto expresa una propia perspectiva y análisis, es valiosa. El país enfrenta una situación límite. Vemos intentos sostenidos por destruir y socavar los fundamentos de nuestro frágil ordenamiento democrático. En víspera de cumplirse dos años de gobierno de Lasso era previsible realizar un análisis de la percepción ciudadana, pero este no puede darse en un ambiente tan enrarecido, donde los valores escasean, hay falta de coherencia entre lo que se pregona y se hace, descomposición de las instituciones del Estado. Todo ello lleva a que los ecuatorianos más desfavorecidos sean los grandes y mayores perjudicados en esta lucha sin cuartel pues la ambición y el yo prevalecen sobre la patria y nosotros. Desde que se fundó, este prestigioso medio aporta con lucidez y verdad, ardua tarea que asumió en aras de un mejor futuro. ¡Gracias, mil gracias!
Mario Vargas Ochoa