Que no se repitan las guerras
¿De qué podría servir el haber sufrido guerras fratricidas? Quizá la oportunidad de entender que jamás deben repetirse agresiones que dejaron cientos de miles de muertes y sufrimientos en un mundo que jamás ha estado de acuerdo con violencias y agresiones que dejan de lado la paz. Nadie puede permitirse ser autor o cómplice de actos que aterrorizan a las sociedades, los cuales no solo se pueden visualizar en un coche bomba. Hay personas que aterrorizan solo hablando, solo cuenteando y desinformando, solo difamando y calumniando, y dejando un daño moral evidente, pisoteando y atropellando los derechos humanos.
Eduardo Jiménez Macías