Cartas de lectores

Potencia económica en recursos naturales

El desarrollo científico con exploraciones y explotaciones de estos recursos...

La economía ecuatoriana, pese a la crisis sanitaria, económica y financiera, es una gran despensa de recursos naturales y materias primas. Su gobierno debe hacer un esfuerzo para mantener la Constitución de 2008. En su art. 283, el sistema económico está integrado por formas de organización económica pública, privada, mixta, popular y solidaria, y otras que dicha Constitución determina en materia fiscal, endeudamiento público, presupuesto general del Estado, régimen tributario, agua y biosfera, ecología urbana y energías alternativas. Nuestro país, como potencia económica en recursos naturales requiere de un organismo de control de estas actividades productivas. El art. 284 señala que se debe mantener una política monetaria con la dolarización y que en caso de que se acuñe otra moneda para uso interno lo puede hacer como Panamá. Los objetivos más importantes son: 1.- Asegurar adecuada distribución del ingreso y la riqueza nacional. Debemos proyectar en los presupuestos generales del Estado las riquezas existentes en la plataforma terrestre continental y en el zócalo submarino del océano Pacífico; el manganeso en los nódulos polimetálicos de los fondos marinos frente a Manabí, mineral estratégico que sirve para elaborar productos medicinales contra el cáncer y nucleares, existentes en la Cordillera de Manta, mal llamada de Carnegie, que comunica con las islas Galápagos, donde el buque Orión ha estimado 10 millones de toneladas métricas para explotarse en 20 años, con una producción esperada de 500.000 toneladas métricas por año, lo que cancelaría la deuda externa. Se necesita un estudio para explotar el gas del Golfo de Guayaquil. Con estos recursos aseguramos una adecuada redistribución del ingreso en el país. El numeral 2 del mismo art. 284 sobre Soberanía Económica, manifiesta: 2.- Incentivar la producción nacional, la productividad y competitividad sistémicas, la acumulación del conocimiento científico y tecnológico, la inserción estratégica en la economía mundial y las actividades productivas complementarias en la integración regional. El desarrollo científico con exploraciones y explotaciones de estos recursos nos daría oportunidad de mantenernos en la Convemar, defendiendo los recursos ictiológicos marinos, que deben ser investigados hasta 2022.

José Arrobo Reyes