Cartas de lectores

El origen económico de la pandemia

Al modificar el coronavirus SARS en SARS-2.0, con el agregado del VIH...

Todo comenzó con una nueva guerra fría que encierra la posibilidad de que se pongan en órbita ojivas nucleares, que hacen avanzar el reloj del exterminio.

El gobierno de Donald Trump, tras lanzar una guerra económica contra varios países del mundo, y especialmente contra China, para tratar de superar su ya debilitada hegemonía mundial, ahora le preocupa que las sanciones se le conviertan en un bumerán.

Meses atrás, más de seiscientas compañías estadounidenses, en una carta enviada a Trump, le recomendaron eliminar los gravámenes actuales y terminar la guerra comercial con el gigante asiático.

La conflictividad entre estos dos países se agravó después de que Trump decidiera incluir en su lista negra comercial a la compañía Huawei, el poderoso gigante chino de las telecomunicaciones.

Un interesante trabajo de T.J. Coles, aparecido en Counterpunch, refiere que en 1997, el restablecido Comando Espacial de EE.UU. anunció su compromiso con la dominación de todo el espectro para 2020, lo que significa el control militar sobre la tierra, el mar, el aire y el espacio para proteger los intereses e inversiones de Estados Unidos.

Concluye T.J. Coles señalando que “los escenarios catastróficos que surgen en relación con estas y otras áreas del desarrollo presentan la posibilidad de otros impactos no menos calamitosos, incluyendo en última instancia el fin del mundo, o al menos de la humanidad”.

Pero la Casa Blanca y el Pentágono no han logrado debilitar la economía de Pekín como ellos esperaban.

Al modificar el coronavirus SARS en SARS-2.0, con el agregado del VIH, como arma de guerra biológica, tal como se evidencia de la pandemia en el mundo, China tiene una carta poderosa en sus manos, cuyo peligro puede hacer recapacitar al magnate de la Casa Blanca.

Dr. Franklin Salazar Savinovich