Cartas de lectores

El nuevo “Antes y después” de Guayaquil

“Antes y después” fue una campaña icónica en Guayaquil para demostrar el cambio de modelo de administración pública del municipio de Bucaram a Febres-Cordero/Nebot durante los 90 e inicio de este siglo, mostrando imágenes y videos de los malecones, mercados, palacio municipal, basura en las calles, entre otras, que evidenciaban la situación caótica, insalubre y sin regulación de la ciudad previo a 1992. Esa muletilla comunicacional se convirtió en punta de lanza por la lucha de mantener a la ciudad bajo un esquema y modelo de planificación y políticas públicas, donde por más de veinte años tuvo un norte establecido que se mantuvo hasta la pandemia de COVID-19. Para sorpresa de muchos, vemos que se ha refundado el nuevo “Antes y después” de la visión de Guayaquil, de Nebot a Viteri. Arquitectos, sociólogos, urbanistas, abogados, activistas, ciudadanos interesados, conocedores y expertos en temas de urbanismo vemos con agrado esta reinvención de la ciudad, las promesas y hechos de trabajar en la movilidad sostenible multimodal y nuevos conceptos en la comprensión y manejo del espacio público. Es una oportunidad histórica para nosotros, “la generación de la regeneración”, quienes hemos vivido bajo un modelo administrativo único y hemos sido sus críticos basados en teorías y conceptos discutidos a nivel internacional, por fin ver el cambio que aspirábamos. Que esta promesa de cambio o reinvento del modelo exitoso V2.0 sea el inicio de todos los temas que por años se han planteado, como la metropolitanización de Guayaquil con sus municipios conurbanizados, equidad territorial (todos los barrios con las mismas oportunidades y servicios), descentralización e impulso a nuevas centralidades urbanas, fomentar la alta densidad, disminuir el crecimiento de la mancha urbana, mejorar las políticas de participación ciudadana y transporte fluvial.

Luis Alfonso Saltos E.