Milagro, ciudad contaminada
En el hospital y consultorios del Gobierno no existen medicamentos.
Es muy doloroso que nuestra ciudad no tenga autoridad, municipal, provincial o del Estado que se preocupe por la salud y bienestar de los ciudadanos del cantón. Hay empresas que botan cenizas de sus fábricas. De yapa, vienen tanqueros inmensos de otras ciudades a depositar aguas contaminadas en las lagunas de oxidación y a su paso van regándolas; estas apestan y contaminan las ciudadelas. La ciudadanía espera que el nuevo Concejo y la Prefectura se preocupen por la contaminación y ponga leyes a las fábricas que están contaminando la ciudad. Por eso existen algunas enfermedades, principalmente en los niños y tercera edad. En el hospital y consultorios del Gobierno no existen medicamentos.
Gualberto Arias Bonilla