La mayor crisis del Gobierno

Ahora pocos dicen que el correísmo es un conjunto de personas engañadas que patrocinan los delitos de Correa y compañía

Está demostrado que la consulta popular se llevó a cabo en un momento político inoportuno, que perjudicó los intereses del Gobierno; que existe fraude electoral, el mismo que permitió ser presidente al Sr. Moreno, que perjudicó los intereses del Sr. Lasso. Aparece una posibilidad real para el Sr. Correa, supuestamente perjudicado en sus acervos 'intelectuales', económicos y condenatorios, y resulte ser el hombre que debe venir al país a 'retomar' el poder. Ahora pocos dicen que el correísmo es un conjunto de personas engañadas que patrocinan los delitos de Correa y compañía; es público que se ha convertido en un jugador importante en el juego del poder político ecuatoriano. El Sr. Iza está valiente; asume que tiene más poder que antes e intenta acorralar con cercas vivas al Gobierno. Es el panorama después de que el NO fue reconocido por el propio presidente en una maniobra rápida, ingenua, imprudente, retórica y simplona. La respuesta debe darse como reacción lógica de un gobierno fuerte, con liderazgo consistente: que Fiscalía investigue los métodos del fraude; que el presidente use el poder que le da la ley para hacer cumplir la Constitución; que se levante y practique una propaganda política en que se declare guardián del interés del pueblo-ciudadanía-electorado; que ejerza con energía el derecho de castigar, figura penal que debe ser resucitada por todos los adeptos de la justicia criminal; que la muerte cruzada se manipule con alfileres en el momento político oportuno, siempre que esté seguro de sus resultados; que el Ejecutivo empiece a purgar la corrupción enraizada a velocidad de crucero, para expulsar a los ladrones y aislarlos de la sociedad. Ahora sí el tiempo apremia.

Francisco Bayancela González