Cartas de lectores

El mal uso del idioma español

Debe evitarse por generar dificultades sintácticas y de concordancia, y complicar innecesariamente la redacción y lectura de textos.

El español es completamente estropeado con el uso indebido de ciertas palabras, que se ha puesto de moda: todos y todas, compañeros y compañeras, ciudadanos y ciudadanas. La Real Academia Española (RAE) dice textualmente que este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto. La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en niños y niñas de esa edad. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Debe evitarse por generar dificultades sintácticas y de concordancia, y complicar innecesariamente la redacción y lectura de textos. El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto. “Los alumnos” es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos.

Dr. Marcelo Lazo Salazar