Cada quien por su lado, pero con respeto
Si los humanos se guiarán por el ejemplo de Chiquis y Félix se evitarían femicidios.
El 14 de febrero se celebró el día de San Valentín, festividad que mueve la dinámica del comercio a todo nivel y también las fibras del corazón, aunque en este punto, en algunos casos, lo hagan solo por este día y para recordarlo lo eternicen en las fotos subidas a las redes sociales. La parábola bíblica citada en Mateo 13:9-16 dice: “El que tenga ojos para ver, que vea y el que tenga oídos para escuchar, que oiga” aplica muy bien a la lección de vida que Chiquis, la gata de mi vecina me compartió ayer por San Valentín. Ella acostumbra a desayunar en mi jardín con mis gatos, pero Félix, la expareja de ella también ingresó. Chiquis comía con gusto, pero al verlo de inmediato le cedió el plato a Félix, sin pelear, tema que no ocurre con otros gatos. La relación que existe entre ellos es amigable y respetuosa. Cuando otro gato la quiere agarrar, Félix de inmediato sale en defensa de Chiquis. En la actualidad ella está esterilizada pero él no, por lo que sus aventuras de Don Juan continúan. Viviendo todos en la misma cuadra, es obvio conocer sus andanzas, pero no por eso al actuar de Chiquis lo guía el eje de la venganza, conducta muy diferente a la del ser humano, porque uno sabe con quién se casa pero nunca de quién se divorcia. Si los humanos se guiarán por el ejemplo de Chiquis y Félix se evitarían femicidios.
Marysol del Castillo