Cartas de lectores

“Los indígenas en la Primera Conquista”

Nuestros ancestros fueron grandes culturas, con poder, abusos, intriga y decadencia. Túpac Yupanqui, rey en vida de su padre Pachacútec, entre 1456-1461, murió en 1493, al año del arribo europeo. Expandió el imperio al Reino de Quitu con su lúdico Inti-Ñan en la Mitad del Mundo, a los pies del Pichincha. El Tahuantinsuyo: al norte pasando Rumichaca hasta las tierras de Popayán, al sur abajo de Santiago hasta el río Maule, al este hasta el Paititi (Amazonía entre Bolivia y Brasil) y al oeste hasta Mangareva (Polinesia), y arribaron a las Galápagos. Hijos del sol, superiores a los demás (¿racismo?), endogamia, poligamia, sacrificaban a las Vírgenes del Sol por sus deidades y la Pachamama, machistas por antonomasia; no así otras culturas del sur y el norte, que “reconocían a la mujer como líder”. Dominadores crueles con armas, jefes curacas, mitimaes... Las naciones paltas y cañaris les ayudaron (¿acomodo al poder?). Un general Kitu prefirió la muerte. Pelearon con valor huancavilcas, mantenses, atacames, puruhás, shyris, panzaleos, kitu-caras, karankis, cayambis, pastos, etc. Le sucedió Huayna Cápac, nacido en 1467 en Cuenca o ¿Quito?; se expandió al norte y triunfó en la batalla de Yaguarcocha (1520). Casado con Paccha D., sus sucesores fueron Atabalipa y Huáscar. Gobernó y murió en 1525. Hoy los indígenas repiten el “mantra de odio del SSXXI” de repudio a los colonizadores españoles e invisibilizan que antes fueron conquistados por los incas”.

Juan C. Cobo R.