Incentivo jubilar

  Cartas de lectores

Incentivo jubilar

Hace más de dos años, en plena pandemia, pude jubilarme después de 40 años laborados ininterrumpidos en el magisterio fiscal. Gracias a Dios haciendo todo el trámite ‘online’ debido a la situación catastrófica mundial que estábamos pasando logré reunir mis documentos necesarios, y todos los pagos que cada una de las instituciones que tenían que transferirme los hicieron. No fueron grandes cantidades pues sabemos de sobra que los maestros no tienen beneficios laborales mayores, como otros empleados públicos, pero me conformé con lo depositado. Luego vino el otro trámite burocrático para el pago del incentivo jubilar. Nuevamente con gran fe y esfuerzo reuní todos los documentos que me solicitaron, firmé lo necesario y asimismo no tuve ningún inconveniente. A partir de ahí vienen las novedades, espera, inconvenientes, desesperación y angustia, ya que el pago de ese derecho constitucional que nos corresponde no los cancelan hasta esta fecha. Muchos de los adultos mayores que estamos en espera de ese rubro sufrimos de enfermedades propias de la edad, queremos disfrutar de nuestro retiro y no lo podemos hacer. Hemos sido víctimas de estafas por parte de gente que dice querer ayudarnos para que ese pago se haga realidad o nos hemos enfermado con tanto estrés por la espera o situación económica que atravesamos. La mayoría no podemos salir a protestar como otros gremios lo hacen; tenemos compañeros que lo hacen pese a su condición, pero los gobiernos de turno hacen caso omiso de esos reclamos. Promesas y compromisos firmados se quedan en el papel y al final responden que no hay presupuesto. ¿Estará bien llamarnos docentes jubilados? Júbilo es sinónimo de alegría, paz y bienestar, y eso no lo tenemos. Seguimos en espera de este rubro que se ha convertido en una utopía. Esperemos que el actual gobierno se sensibilice con este pedido, deje a un lado otros gastos y priorice la situación de los que dimos casi medio siglo de nuestras vidas a educar a niños y jóvenes que actualmente son el motor de desarrollo del país.

MSc. Julia Avilés Almeida