El gran dilema: dejar bajo tierra el petróleo del Yasuní, sí o no
El petróleo es una inyección muy importante de recursos a nuestra escuálida economía
La Corte Constitucional vuelve a equivocarse al dar luz verde a la consulta sobre explotación petrolera en Yasuní, sin dar medidas que compensen los recursos que se dejarán de percibir si gana el SÍ; una podía haber sido eliminar subsidios a combustibles. El petróleo es una inyección muy importante de recursos a nuestra escuálida economía, para cubrir necesidades impostergables; de alguna fuente el gobierno tendrá que obtener esos recursos: ¿impuestos o créditos? Según expertos, las pérdidas para el Estado son: $ 1.200 millones anuales por no extraer 55.000 barriles diarios; $ 400 o $ 500 millones por desmantelar torres, instalaciones, campamentos, etc. del bloque 43, ITT para que quede apto para regeneración de flora y fauna. Según Vistazo No. 1340, 661 familias de 7 tribus dejarán de beneficiarse de convenios de obra social y 915 empleos directos se perderán; según el ministro de Energía la suspensión de la explotación daría pie a reclamos de empresas contratistas, que con sentencias internacionales nos obligarán a atender sus demandas; el gobierno tendrá que reservar recursos para control de mineros y madereros ilegales en el sector; y en un futuro cercano necesitará más recursos para importar combustibles subsidiados por la reducción de petróleo propio para refinar. La responsabilidad está en el pueblo, ¿ganamos dejando enterrado el petróleo? Votar SÍ suena a soberbia, morir de hambre teniendo vajilla de oro; votar NO es lo más responsable para obtener recursos para mejorar la vida, sobre todo de pueblos indígenas aislados.
C. Wellington Ríos Villafuerte