Cartas de lectores

En Educación: actuar con criterios técnicos, no políticos

En la presentación de los ministros del Área Social realizada por el presidente electo Guillermo Lasso, le pidió a la futura ministra de Educación que abriera las escuelas rurales cerradas por el “gobierno anterior”. Esta reapertura no puede darse por darse. Debe hacerse con base en un estudio real y técnico. Para este efecto debería conformarse una comisión de alto nivel, con asesoría de organismos internacionales como la OEA, la ONU, la Unesco u organismos de países en donde la educación rural esté muy avanzada, para que con visitas a los sitios y parámetros verdaderos sobre las necesidades educativas de las comunidades, lleguen a conclusiones que permitan reabrir, cerrar, crear estos centros educativos y aun repotenciar las escuelas del milenio. En pocos años las condiciones de la ruralidad han cambiado. En la Costa, por ejemplo, en lugares en donde había caminos de verano, hoy existen carreteras asfaltadas, por lo que los padres de familia optan por mandar a estudiar a sus hijos en centros poblados. Para muestra, hay una carretera que va desde la parroquia Canuto, del cantón Chone, hasta el sitio Las Abras, que no tiene más de 10 km. Existen nueve comunidades, cada una tenía una escuela incompleta, pobre, sin los pupitres necesarios, etc. Los profesores, dos o tres por escuela, no asistían todos los días y cuando lo hacían trabajaban dos o tres horas. Se hizo una Escuela del Milenio en el sitio Tarugo, casi equidistante entre las comunidades; se cerraron las escuelas para que los niños asistan a Tarugo, pero los padres de familia prefirieron mandarlos a estudiar en Canuto porque la carretera está en buenas condiciones y hay carros que circulan a cada momento. ¿Razones? Debe haber muchas. Eso se debe estudiar y dar soluciones. Las comunidades reclaman la apertura de sus escuelas. ¿Será necesario? Así como este caso debe haber muchos más en el país. Entonces, la nueva ministra debe actuar con criterios técnicos y no políticos.

Ab. Rodrigo Herrera Cañar