Cien años de vida en el deporte no se compran en cualquier botica
La historia del tenis ecuatoriano está llena de páginas hermosas, de instituciones centenarias que hoy son verdadero ejemplo de amor y constancia, porque sin hacer mucho ruido siguen dando ejemplo de cómo se debe trabajar por el fomento y desarrollo deportivo en nuestra patria. Por eso desde que se iniciaron en la noble y difícil tarea de manejar a la niñez y juventud, ellos comprendieron que el éxito o fracaso de los clubes siempre dependerá de la personalidad, calidad y solvencia moral de quienes tengan que enfundarse la vestimenta de dirigente. Un ejemplo claro de hombres potentemente organizados y cumplidores de sus obligaciones- lo que ya es una suerte directa para cualquier institución- lo acaba de dar el club manabita Bahía Tenis Club al cumplir 100 años de existencia, lo que demuestra que la palabra fracaso jamás existió para ellos, por sus facilidades y dones naturales por un lado, y por las experiencias felices por otro. La celebración que se realizó el sábado 30 de julio y a la que asistieron 500 personas entre homenajeados, invitados especiales y socios de la institución, fue un día muy especial, sobre todo para su presidente (Marcelo Hurtado), quien estuvo acompañado por el titular de Federación Ecuatoriana de Tenis, Danilo Carrera Drouet, quien recibió el Collar de Oro y la distinción del Centenario Bahía Tenis Club, por su fundamental apoyo al engrandecimiento y desarrollo de la institución. Esperemos que el tenis ecuatoriano siga teniendo momentos felices cuando le toque enfrentarse el 17 y 18 de septiembre ante Suiza, por Copa Davis en el asfalto del Salinas Tenis y Golf Club.
José Emilio Ruiz Ortiz