Cartas de lectores: Caballo de Troya - Plan B
Recordemos que el período de gobierno del presidente de la República que acabamos de elegir es de 17 meses
Quizás en la postrimería del balotaje para definir al próximo presidente de la República del Ecuador, la cúpula dirigente de RC5, en virtud de la virtual derrota electoral que sufrirían según las encuestas publicadas antes del proceso electoral, ya tenían trazada la siguiente estrategia política en función del número de asambleístas que les correspondió a cada uno de los bloques que conformarían la nueva Asamblea Nacional. El objetivo, por supuesto, seguir controlando el Consejo de la Judicatura, para de esta forma evitar que sentencias judiciales en casos de corrupción, enriquecimiento ilícito y otras de igual o mayor importancia, fallen en contra de sus intereses; además, de querer buscar causales para enjuiciar políticamente a la fiscal general, por ser desafecta a sus intereses, e impedir la aprobación de la Ley de Extinción de Dominio, que procuraría que los servidores públicos sin perjuicio de los procesos penales que les corresponda, devuelvan los bienes adquiridos indebidamente en beneficio personal con fondos públicos. Es decir, debían consolidar una mayoría en la Asamblea Nacional para sellar un pacto de impunidad y consecuente represalia. En contraparte ofrecerán aprobar con sus votos leyes de urgencia económica que requiera el próximo gobernante, prometiendo un ambiente de gobernabilidad. Recordemos que el período de gobierno del presidente de la República que acabamos de elegir es de 17 meses; es decir, menos de dos años. Según el art. 140 de la Constitución, para tratar una ley de urgencia económica la Asamblea Nacional, tiene 30 días para tramitarlo; sin embargo, ¿qué pasaría si otra mayoría coyuntural en la Asamblea Nacional, tomando en cuenta la jurisprudencia de la mismísima Corte Constitucional, en el sentido de que la Constitución de la República del Ecuador no define cuándo se puede considerar que un proyecto de ley es económico urgente y, en función de ello la futura Asamblea Nacional podría entrar a revisar el criterio de urgencia en todos los proyectos que sean enviados desde el Ejecutivo bajo esa denominación y decida tratarlo como un proyecto de ley ordinario o desecharlo? ¡Cuidado señor Noboa le estén vendiendo gato por liebre y se despierte con otro Caballo de Troya en los patios del Palacio de Carondelet, tenga presente que sus virtuales aliados tienen hambre de poder y quieren volver a ser gobierno urgentemente! ¡No se junte con serpientes, seguro saldrá mordido!
Víctor Eligio Gavilánez Castro