Cartas de lectores: Hospital del IESS de Santa Elena
Esperamos que el presidente de la República interponga sus buenos oficios
La salud, entre otros derechos, la garantiza el Estado a los ciudadanos y deberá brindarla con calidad, eficiencia, solidaridad y universalidad. Esa atención debe ser prioritaria para adultos mayores, niños, adolescentes, mujeres embarazadas y personas con discapacidad; así está determinado en nuestra Constitución. Bajo esas primicias la Federación Provincial de Jubilados y Pensionistas de la Provincia de Santa Elena ha emprendido la misión de que el IESS construya un hospital en esta ciudad, en razón de que el existente en la parroquia Ancón es solo básico y no fue construido por el IESS, sino por la empresa petrolera inglesa, Anglo Ecuadorian Oilfields Limited, en 1928.
Son aproximadamente 35.000 los afiliados al IESS en la provincia de Santa Elena, por ello se vuelve necesario la construcción de un hospital de tercer nivel, con capacidad de 120 camas. En la actualidad el servicio que brinda el hospital a sus afiliados es con personal restringido de médicos especializados, al igual que el auxiliar, y cuando no existe el médico especialista de una enfermedad grave, el paciente es derivado al hospital de Guayaquil, siempre que exista cama disponible para su traslado.
Loable el propósito de sus mentores, quienes han enviados oficios a la alcaldesa del GAD municipal de Santa Elena, requiriéndole su colaboración para que done un lote de terreno para la futura edificación del hospital, que bien pudiera ser en la vía Santa Elena- Guayaquil. Igualmente se ha hecho al director general del Consejo Directivo del IESS, haciéndole conocer de esta cara aspiración de los afiliados santaelenenses para que la acoja y se realicen los estudios pertinentes que conlleven a cristalizar la construcción referida, así como la instalación de su equipo ecógrafo, quirúrgico, etc. y el personal médico indispensable para su funcionamiento, asignándose oportunamente el presupuesto necesario para ese fin. Esperamos que el presidente de la República interponga sus buenos oficios, por medio de su delegado al Consejo Superior del IESS, para que el proyecto sea una realidad a corto plazo.
Oscar Solano Prendes