Cartas de lectores | Guayaquil: murales artísticos

¡Guayaquileños, redescubramos la ciudad sintiendo el vibrante mensaje de su arte!

Los que hacen de nuestra ciudad “la más grande exposición de murales en América”; los que perennizan y enseñan nuestra historia, dándonos identidad citadina y cultural, receptora de migrantes que muchas veces engrosan los cinturones de miseria; quienes la engrandecen con su trabajo; la flora y fauna que distinguen la región, todo plasmado con la sensibilidad de artistas nacidos o no en esta urbe.

En el frontis del edificio de la Caja de Pensiones (1961), hoy IESS, en la Av. Olmedo, está el mayor: ‘El hombre y la paz’, del guayaquileño Jorge Swett, quien con brillantes colores retrató campesinos, obreros y madres con hijos, a quienes la institución debería proteger.

Manuel Rendón Seminario introdujo el Constructivismo y, bajo sus principios creó formas geométricas abstractas de intensa cromática en el mural del Banco Central del Ecuador (9 de Octubre y Pichincha). El lojano Alfredo Palacio, en la Casa de la Cultura del Guayas, realizó una gran composición vertical con imágenes ancestrales, trabajadores y obreros como forjadores de la patria, entre fauna y flora de la Costa. En ese mismo edificio, la obra de Aracely Gilbert embellece la esquina de la calle Quito con un abstracto geométrico.

Los pilares de los pasos vehiculares elevados muestran murales cargados de historia: la Revolución Liberal con Eloy Alfaro y las obras que la simbolizan (Las Américas y Plaza Dañín). En esta misma plaza y en Pedro Menéndez se inmortaliza a los trabajadores que dieron prestigio a los Astilleros del Guayaquil colonial y republicano. La calle Panamá, hoy Paseo de las Artes, exhibe murales como el de Peter Musfeldt, alemán que homenajeó a Guayaquil con el sol tropical que lo conquistó. Son cientos los autores, conocidos o anónimos, que embellecen la ciudad; solo Jorge Swett dejó más de 80.

¡Guayaquileños, redescubramos la ciudad sintiendo el vibrante mensaje de su arte!

Rosa Lalama Campoverde