Editorial: Colapso vial que no puede ignorarse más
No tiene sentido que quienes salen de Cuenca, Machala, Babahoyo o del Oriente deban atravesar Guayaquil para llegar a playas
El asueto de fin de año dejó un caos vial que se repite con preocupante frecuencia: decenas de kilómetros de vehículos atrapados en la vía a la Costa, familias de todo el país intentando llegar a los balnearios para disfrutar del feriado, pero afectadas por un embotellamiento de horas, que ya no puede ser ignorado por las autoridades.
Es imperativo que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, en coordinación con los gobiernos locales, asuma con urgencia la planificación de carreteras transversales que conecten a provincias del interior con los destinos costeros. No tiene sentido que quienes salen de Cuenca, Machala, Babahoyo o incluso del Oriente deban atravesar obligatoriamente Guayaquil para llegar a las playas.
Ecuador no puede seguir postergando decisiones de infraestructura que son fundamentales para su desarrollo. La vía a la Costa, sometida a la presión constante del crecimiento urbanístico y al flujo creciente del transporte pesado, rebasó su capacidad hace tiempo. Apostar por vías alternas no solo descongestionaría el Puerto Principal, sino que redistribuirían el desarrollo hacia otros cantones y provincias, creando nuevos polos de crecimiento, fortalecería además la conectividad nacional de manera más justa y equilibrada.