La Caja de Pandora que la Corte Constitucional abrió
Espero que como en la mitología griega, Pandora alcance a cerrar la caja y nos quede la esperanza.
Después de varios intentos fallidos liderados por correístas con el afán de destituir al presidente constitucional de la República para obtener la impunidad de su líder, por fin y para su suerte, lograron una alianza contra natura con el PSC para iniciar un muy controversial proceso de juicio político. Eran tantos los errores que los asambleístas interpelantes presentaron, que la mayoría de los constitucionalistas del país pensaban que la Corte Constitucional (CC) no daría paso al inicio del proceso. Sorprendentemente, seis de sus miembros encontraron lo que llamaron un mínimo de “verosimilitud” en lo que se refiere al presunto delito de peculado y pidieron que ante la Comisión de Fiscalización se singularizaran las pruebas de cargo y de descargo a este delito, exhortando a la Asamblea para llevar el proceso “con responsabilidad’. Hemos visto durante la presentación de pruebas de cargo y descargo en esta comisión que no hay ningún indicio que indique que el presidente incurrió en este delito. Inicialmente, otros miembros de dicha comisión expresaron que, independientemente de lo que hubiera dicho la CC, ellos presentarían alegatos en los otros aspectos que la Corte había desechado. Sin embargo, con el pasar de los días, los alegatos se circunscribieron al contrato con Flopec, curioso cambio de actitud, probablemente asesorados por un conocido jurista relacionado con el correísmo, que hoy está fuera de prisión, para así impedir que se caiga el juicio por desacato a la orden de la Corte.
Una vez terminado el proceso, la Comisión de Fiscalización deberá presentar el informe no vinculante de si aconseja continuar con el juicio o archivarlo. Viene aquí el punto clave: veremos si la CC monitorea que la Asamblea motive jurídicamente el juicio y que por lo menos exista el mínimo de verosimilitud para llevar al presidente a juicio, y que durante el debate la Asamblea no incurra en acusaciones distintas. De no hacerlo, concluiríamos que los seis miembros de la CC se vistieron de un ropaje de aparente ‘constitucionalidad’ y abrieron la Caja de Pandora para que el presidente sea acusado por cualquier argumento que se les pueda ocurrir a nuestros ‘eruditos’ asambleístas y con la dictadura del voto, proceder a la destitución. De ser así la evolución de los acontecimientos, veremos si la Corte tiene la entereza de destituir a los asambleístas que desacaten la orden de autoridad competente, como ya lo hizo con el Cpccs.
Espero que como en la mitología griega, Pandora alcance a cerrar la caja y nos quede la esperanza.
Dr. Joffre Lara Terán