Banco del Pacífico

  Cartas de lectores

Banco del Pacífico

Si usted no la ha incluido en el presupuesto del Estado, que es donde debe estar, entonces estoy seguro de que el Banco del Pacífico está ya vendido, solo falta la entrega.

‘Le bon, la brute et le truhan’; el bueno, el malo y el feo: tres personas, un solo concepto, el comportamiento humano, tema de la película del Italiano Sergio Leone en 1966, aquí relacionada a la conducción en tres capítulos de la historia de nuestro país. Usted, señor. Lasso, forma parte de esta trilogía con el calificativo de ‘le bon’, el bueno. Usted heredó de ‘le truhan’ un decreto muy feo: esconder por 10 años todo lo que proceda de vender el Banco del Pacífico; es decir no permitir a su dueño, nuestro pueblo, estar atento de los pormenores de esta venta. Ello significa que usted puede regalarlo y después de 10 años de silencio ya nadie le puede reclamar, pues de acuerdo a la ley prescribe; una certera puñalada por la espalda a nuestro pueblo. Se sabe que la idea de venderlo provenía de ‘la brute’, el bruto, por la brutalidad de sus actos en todos los sentidos; nadie se escapó de su rapaz y hostil proceder. A más de tener a la sociedad al borde de la desintegración, hizo desaparecer los inmensos recursos económicos que nuestro país tenía por la venta petrolera, suficientes para sacarlo del subdesarrollo. La desnutrición infantil es un crimen horrible resultado de la ausencia de amor a la patria de quienes la han gobernado, no depende de la venta de algún bien para erradicarla. Si usted no la ha incluido en el presupuesto del Estado, que es donde debe estar, entonces estoy seguro de que el Banco del Pacífico está ya vendido, solo falta la entrega. ¿Coincidencia o acuerdo entre privados?

Ing. Jorge R. Morán Mosquera