Cartas de lectores

Poca atención a artistas nacionales premiados

Por el Bicentenario de la independencia de Guayaquil, el presidente Lenín Moreno confirió la Condecoración a la Orden Nacional Al Mérito en el grado de Gran Caballero a la gran intérprete del pasillo: Liliam Suárez. La conocí a cuando tenía 12 años de edad y se presentaba con medias de colegiala, acompañada de la guitarra de su padre Narciso Suárez, en el desaparecido teatro Apolo, de Guayaquil, que estaba situado en las calles 6 de Marzo entre Ballén y Aguirre. Natural de Portoviejo, Manabí, nació el 18 de julio de 1950. Fue apoyada desde sus comienzos profesionales por Armando Romero Rodas, propietario de Radio Cristal. Recuerdo también que en Radio Tropicana presentaba los domingos, El show de Liliam y sus amigos. La condecorada consideró hace años que “la música ecuatoriana carecía de buen nivel, tanto en la letra como en la música, y había que promover concursos para destacar al compositor”. Da mucha pena comprobar que algunos medios de comunicación han dado poca importancia a la premiación de 21 artistas nacionales en esta ocasión.