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Wilma Andrade: 'En mis fiestas nunca puede faltar la guitarra'

La asambleísta nacional aspira a la reelección. Es fanática del volley y de cantar junto a toda su familia

Wilma Andrade conversó con EXPRESIONES sobre sus gustos.
Wilma Andrade conversó con EXPRESIONES sobre sus gustos.Karina Defas

Es una de las caras femeninas más conocidas de la política nacional y, sin embargo, poco se conoce de la asambleísta Wilma Andrade y su faceta personal. En El Cuestionario de EXPRESIONES confiesa su gusto por tocar la guitarra, cantar y jugar vóley.

Viene de una familia de músicos, ¿por ahí nació su gusto por tocar la guitarra?

Tengo una familia a la que le encanta la música. Mi abuelo y mis tías del lado Andrade son músicos. Mi padre toca el requinto y, de hecho, nos despertaba todas las mañanas con la música. Claro que cuando era pequeña me moría de las iras porque el requinto era la alarma desde tempranito. Nos hacía cantar y tararear música nacional. Por eso ahora yo canto de todo.

¿Qué canción le dedicaría a la actual Asamblea?

Mmmm... creo que la que dice ‘Que se vaya, que se vaya’ (risas).

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No todo es música, otra de sus pasiones es el vóley. ¿Cómo nació ese gusto?

Eso nace desde mi colegio. Yo estudié en el María Eufrasia, que es de monjas, pero monjas divinas y modernas. Ellas impulsaron el deporte y fuimos las primeras campeonas que estudiaban en un colegio particular. Le ganamos al tradicional Simón Bolívar y al 24 de Mayo. Mi padre juega ecuavóley y fue muy buen ponedor. Él me llevaba a los juegos para que le cuide la maleta y yo aprendí y me encanta el ecuavóley. Hasta hace seis años jugaba un poquito.

¿Usted todavía juega?

Yo juego con un grupo de amigas que les digo ‘Las viejas’. Somos buenas pero ellas juegan en la mañana dos días a la semana. Desde que estoy en la Asamblea no he podido jugar por el horario. Cuando hay que jugar con la familia sí juego.

De todas las experiencias en el sector público, ¿cuál ha sido la mejor?

La Concejalía es maravillosa. Uno asume el compromiso y me dediqué de lleno a trabajar en los barrios. Ahí me di cuenta de que la gente sufría de extorsiones. Lideré una ordenanza que está vigente hasta hoy sobre el tema. Vi los sueños realizados. Además, siempre estuve en la comisión de las Fiestas de Quito. Amo las tradiciones y la música nacional y por eso organicé todos los festivales que existen hasta el día de hoy.

Con toda esa experiencia, ¿cómo son las fiestas en su casa?

No puede faltar la guitarra porque todos en mi familia cantamos. Luego bailamos. Me gusta casi todo tipo de música, pero no tanto la instrumental porque me gusta escuchar que alguien cante. Me gusta la cumbia, el merengue, la salsa, los vallenatos y también los pasacalles. Somos fiesteros.

Con guitarra en mano, ¿qué canción le dedica a su esposo?

‘Este amor apasionado anda todo alborotado por volver. Yo voy camino a la locura y aunque todo me tortura...’.

La pandemia frenó las fiestas. ¿Qué es lo que más extraña?

Las reuniones de los domingos con mis hermanos. Estar todos cocinando y abrazarnos sin riesgo. Eso es lo más difícil porque cuando estoy con mis padres no me saco la mascarilla porque yo estoy expuesta y no quiero ponerlos en riesgo.

¿Qué es lo primero que hará cuando la emergencia pase?

Retomar el contacto con la gente, con los amigos. Disfrutar, conversar y reírnos de las aventuras.

¿Cómo fue pasar encerrada con su esposo en los días de aislamiento?

Nos tocó dividirnos todo. En el dormitorio adecué un espacio para las entrevistas y las sesiones del pleno. Mi esposo, en cambio, tomó el estudio para su trabajo. Lo más lindo ha sido dividirnos la comida y lavar los platos. Mi Marco se hizo panadero en la pandemia porque teníamos miedo de salir a comprar pan y aprendió a hacer pan. Claro que se cansó y ahora trae el pan. El espacio de reencuentro nos hacía falta.

¿Cuánto tiempo llevan de matrimonio?

Desde 1977. Más de 40 años.

¿Qué consejo le da a las parejas jóvenes?

Para mí el amor no es un sentimiento, es una decisión. Si fuera por los errores y las diferencias que tenemos hubiéramos roto rápido. Mi madre me dijo algo que me marcó en los primeros años de matrimonio: ‘Pon en balanza siempre y mira qué es más, lo bueno o lo malo’. Hago eso y siempre pesa más lo bueno.

Wilma Andrade conversó con EXPRESIONES sobre sus gustos.
Wilma Andrade conversó con EXPRESIONES sobre sus gustos.Karina Defas

Su madre tuvo un problema de salud grave en los últimos meses, ¿cómo compaginó eso con el inicio de la campaña?

Ha sido muy duro porque en un momento mi madre no iba a sobrevivir al cáncer. Pero ella es una guerrera supervaliente. Eso fue difícil porque tenía que dar discursos pero tenía el ánimo por los suelos.

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Está estable y está bien.

¿Qué le da de regalo al presidente de la Asamblea, César Latido?

No se me ocurre nada. Quizá un libro para que vea cómo gobernar. Uno como ‘El imperio eres tú’.

¿Se ve como alcaldesa de Quito?

Cuando estuve en el Municipio esa sí fue la expectativa, pero ahora no me la he trazado.

Wilma Andrade conversó con EXPRESIONES sobre sus gustos.
Wilma Andrade conversó con EXPRESIONES sobre sus gustos.Karina Defas

Ping-Pong

Música: Pasión.

Vóley: Encanto.

Rodrigo Borja: Mi referente.

Familia: Mi vida.

Asamblea: Un espacio para trabajar.

Esposo: Compañero.

Guitarra: ¡Qué lindo!

Izquierda Democrática: Parte de mi vida.

Color favorito: Naranja.

Xavier Hervas: Gran ser humano. Gran líder.