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Ana Buljubasich: "No sé ser tibia"

La presentadora del programa 'De casa en casa' dice que es una mujer recta y honesta. No tiene fecha de jubilación.

Ana Buljubasich
Ana tiene una gran trayectoria. Llegó en 1985 a TC. Miguel Canales // EXPRESO

Querida y respetada por muchos, no es la santa de la devoción de otros. Ana Buljubasich goza de una gran credibilidad y trayectoria, la que se inició en la radio, y siempre se ha mantenido alejada de los escándalos. Por ello, las marcas la prefieren para las menciones de sus productos.

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Su llegada a TC se dio en 1985. Ha ocupado cargos desde la gerencia nacional de producción y ha sido productora, directora de contenidos y presentadora. Fue la creadora de la revista 'De casa en casa', en la cual ahora es una de las presentadoras. Nació en Argentina y vive en el país desde 1971, sin embargo no se ha nacionalizado ecuatoriana (había que hacer muchos trámites entonces), aunque se considera una más. Su madre, Adela Murillo, era guayaquileña.

El amor de su vida es su esposo, el músico Nerio David Pérez, con quien lleva casada 37 años y la despierta con un café caliente y ora a diario con ella. Madre de Marcelo y Gabriela Nath y de la cantante Ana Paula Pérez. Tiene cinco nietos: Valentina, Joaquín, Marcela, Santiago e Ignacio.

“Soy como me ven, hablo con mi cara y gestos. Si alguna virtud tengo es que soy honesta con lo que hago y digo. Esa palabra me define, aunque suene pedante”, expresa.

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Tiene fama de complicada, exigente… ¿Qué tan cierto es aquello?

Simplemente soy recta, no me agrada nada chueco en la vida en ningún sentido y me gusta todo bien hecho porque creo que la diferencia entre lo bueno y lo excelente es un poco más de esfuerzo. A mi favor puedo decir que soy de las que se ponen zapatos de caucho y trabajan hombro con hombro. 

No delego, no he sido gerente de escritorio. Me puedo equivocar, pero no porque no doy el doscientos por ciento. No sé ser tibia, soy coherente con lo que digo y con lo que hago.

Para muchos, usted contrata y despide empleados.

No entiendo por qué dicen eso. Muchos creen que todavía soy gerente nacional de producción. Yo dejé ese cargo, en el cual estuve una década, en 2006, dos años antes de que nos incautaran. Aquello fue en 2008. Yo no intervengo, ni siquiera en el contenido de los programas. Lo último que hice en producción porque me lo solicitaron fue 'Granados en pijamas', además de teletones. 

Nadie tiene el poder de darles órdenes a los gerentes. Eso es subestimarlos y no funciona así, en ninguna empresa del mundo. Lo demás es chisme de pasillo.

Ana Buljubasich
"Yo no contrato ni despido empleados", dice.Miguel Canales // EXPRESO

En las redes sociales más de una vez han dicho que gran parte del personal de TC tiene unos supersueldos.

Por fortuna el gerente general, Rafael Cuesta, que también es comunicador y que tiene su espacio en 'El Noticiero', aclaró que nadie en el canal gana así. Esos comentarios aparecen en esas páginas de Internet en las que nadie da la cara. El problema es que una mentira dicha mil veces parecería verdad. Si recibiera un supersueldo lo reconocería porque no lo estoy robando, sino trabajando.

Ahora la están jubilando…

Creo que los que hemos trabajado duro, lo hemos hecho pensando en el futuro, en ese momento de la jubilación, que considero es el tiempo de la cosecha. A todos nos llegará, no lo descarto, pero no es una decisión personal, como tampoco lo fue trabajar una temporada desde las siete de la mañana hasta las diez o doce de la noche. Es una decisión familiar. Pero no tiene fecha, no es hoy ni mañana.

¿Por qué es una decisión familiar?

Es una deuda que tengo con mi familia. Con el apoyo de mi esposo y mis hijos trabajé como trabajé. De niños, ellos me decían: “Mami, no te vayas”. Claro que llegará el momento de disfrutar de los hijos y nietos. Rafael Cuesta me dijo cuando llegó al canal que no quiere que me vaya. Soy una agradecida con TC.

¿Quedarse detrás de la pantalla sería una opción?

Tal vez. La ventaja es que yo puedo producir y dirigir contenidos, pero no sé si quiero, no me lo he planteado.

Las redes arrojan mucho veneno y usted es uno de los personajes de TV a los que atacan.

Mentiría si digo que no duelen esos comentarios. No soy de las que mienten. Me molestan porque he tenido una vida personal y profesional intachable. Me lastima, y me lastima más porque eso daña a mi familia. No es justo que ellos lean mentiras y ofensas. A diario me repito que nadie puede dañarme sin mi consentimiento. 

Ahora ya aprendí a bloquear (risas). La gente que te quiere no necesita explicación, pero los que no, jamás te creerán. Las únicas explicaciones que doy son a Dios sobre todas las cosas, a Él le rindo cuentas por las 24 horas que me dio para ser mejor persona. También a mi familia. En las redes manifestaron que supuestamente gestioné vacunarme contra el coronavirus a través de palancas. Recién lo hice, no me he puesto la segunda dosis.

Con la llegada de Úrsula Strenge al programa, se alborotaron más los comentarios de una posible salida suya.

Aunque no lo crean, estoy feliz con su ingreso al programa. Me alegra porque nos conocemos y somos colegas, respetamos mutuamente nuestro trabajo. Es nuestra primera vez juntas, existe química. En pandemia hicimos un piloto que se llamaba 'Cortadas por la misma tijera' para MaxTV. Participamos las dos, además de María Josefa Coronel. Nunca salió. 

Todo se complicó, surgieron los problemas de salud de María Josefa, Úrsula estuvo ‘a full’ con la política y yo permanecí encerrada como un caracol. Los tiempos de Dios son perfectos. Él sabía cuándo era el momento.

Siempre fueron competencia…

No me agrada llamar competencia a los otros programas. Considero que los televidentes tienen el derecho de elegir el espacio y los talentos que quieren ver y por los que sienten simpatía. Me alegro que durante esta pandemia existan dos o tres revistas familiares. Después de lo ocurrido en Canal Uno, de los despidos que se dieron en otras cadenas, solo me queda alegrarme porque hay trabajo. 

Las salidas de Úrsula de RTS y de Verónica Coronel de Telerama generaron un movimiento de piezas y abrieron oportunidades a otros talentos.

A veces se generan rivalidades. Son dos talentos con credibilidad y trayectoria...

En la selección argentina juegan Ángel Di María y Lionel Messi (suelta una carcajada).

¿Cuál es usted?

Diré con modestia que Di María (risas). Fuera de broma, en el programa se trabaja en equipo y es bueno sumar experiencias desde otro punto de vista.

Seguramente ambas aspiran a un espacio con más contenido y menos show.

No nos critiquen porque bailamos bien (risas), hacemos lo nuestro. Entiendo que en esta nueva temporada se intentará dar un giro de tuercas.

Michela Pincay se desbordó y no supo controlar sus emociones por la llegada de Úrsula. ¿Poco profesional?

(Risas) Estaba muy emocionada. Aparentemente fue una pieza importante para la llegada de Úrsula al canal. Así lo manifestó Pancho Molestina. A veces es difícil controlar las emociones, porque estas nos superan o nos traicionan. Me ha pasado, sobre todo cuando se trata de nuestros afectos. Somos humanos.

No se puede negar que el programa ha caído en sintonía…

La TV es cíclica como la vida. A lo largo de los años que he trabajado en revistas familiares, como directora de contenido o presentadora, el rating es variable. Hoy se está arriba, luego se baja o se estabiliza. En el balance general, el programa ha sido líder durante muchísimo tiempo. Los cambios dependen de los hábitos y la pandemia perjudicó a los espacios, a la televisión en general.

¿Por qué se movió a Emilio Pinargote a 'De boca en boca' si él ya no quería hacer farándula?

Emilio es un gran conductor y me encantó que trabajáramos juntos. En este ajuste de tuercas en la programación, la dirección de producción del canal lo requirió para ''De boca en boca. Les interesa su óptica y su solvencia. Me meteré en algo que no me importa, pero la gente es injusta con su pasado. 

Tiene un gran mérito porque reconoció sus errores, ha cambiado y logrado un hogar hermoso. El suegro, Rodolfo Piñeyro (fallecido), me dijo que Emilio era un hijo más. No tenía palabras para expresar los gestos de amor que le ha brindado a su familia, a su hija, Gabriela y que era un gran padre. Me parece terrible que la gente le reclame errores de juventud y que ha reconocido públicamente. 

El que esté libre de pecados que arroje la primera piedra

Así es. Espero que la vida nos vuelva a juntar. No es un improvisado, se está preparando.

Cierta prensa habló de conflictos entre usted y Carla Sala cuando ella renunció.

Ella nunca me mencionó y por algo no lo hizo. Es una buena persona y profesional, pero creo que subestimó a los directivos del canal y le dio oído a los chismes de pasillo. Lo correcto es que si tenía algún problema conmigo, lo hablemos, porque la gente que me conoce sabe que me hago cargo de las cosas.

Otro de los ataques que recibió fue por su peso...

Primero porque estaba gorda y luego porque perdí peso, decían que estaba flaca cadavérica. Tengo espejo, no crean que no lo tengo, y me daba cuenta. Hace seis años me sometí a una cirugía de manga gástrica, el doctor me advirtió que el primer año iba a bajar, coma o no coma, y que luego me estabilizaría. 

Fue una decisión personal, una decisión de vida. Yo estoy feliz, incluso he cambiado mi forma de vestir, casi no me pongo pantalones, ahora luzco vestidos y faldas. Por mi exceso de peso usaba lo que me quedaba, no lo que me gustaba. Toda mi vida fui delgada. Me hice 3 o 4 liposucciones, quedaba perfecta, pero volvía a comer.  Ahora peso 128 libras. 

¿Imagina la vida sin su esposo?

Jamás. Le pido a Dios con todo mi corazón que me lleve primero, no sabría cómo vivir sin él. No quiero vivir el dolor de perderlo. He sido afortunada. No somos el matrimonio perfecto, no existe eso, hemos tenido momentos difíciles, hemos reído, llorado y orado juntos. Tenemos temperamentos totalmente diferentes, pero en la esencia somos iguales, y también en los valores y principios. 

Hemos puesto en la balanza las virtudes y los defectos y les hemos dado más peso a las virtudes. Nerio nunca fue un hombre celoso. Si en estos 37 años de matrimonio dudaba de mi integridad, me habría sentido ofendida por su falta de confianza y por no creer en mis valores. Tenemos ganas de viajar a Europa, un paseo relajado. Queremos conocer Croacia.

Ana Buljubasich
El amor de su vida es su esposo, Nerio David.Miguel Canales // EXPRESO