“La medida solo hará que Guayaquil se ahogue más”
Los carriles de la metrovía ya no serán compartidos. La medida genera críticas por parte de los conductores Reclaman por la falta de planificación

Congestionamiento. En la vía Daule, pese a que el tramo no es compartido, los conductores de autos y motos tienden a utilizar el carril debido a los atascos permanentes
Aunque los buses escolares y los conductores que a diario trasladaban a sus hijos al colegio no están en las calles, debido a que las clases presenciales siguen suspendidas; en Guayaquil, el congestionamiento vial ha vuelto a tomar fuerza. El hecho de que el teletrabajo y la restricción vehicular por placas siga vigente tampoco ha logrado evitar los embotellamientos. Y el escenario se complica aún más ahora que la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) ha dispuesto que los carriles de la metrovía sean exclusivos y ya no compartidos para el uso de vehículos particulares, como lo eran en algunos tramos.
Ayer EXPRESO hizo un recorrido por la ciudad para constatar cuál es el panorama que se percibe en los tramos compartidos y reflejar, paralelamente, cuál será la realidad a la que se enfrentarán los conductores desde el lunes, día desde el que regirá la medida. Las escenas fueron agobiantes. Mareas de autos que circulaban sin cesar, acompañadas de bocinazos que no dejaban de sonar y ciudadanos molestos que cuestionan la medida.
“¿Acaso están locos? ¿Cómo se les ocurre a las autoridades hacer que por esos carriles solo circulen los articulados, cuando en Guayaquil lo que más necesitamos es fluidez? Basta ver cómo estamos ahora para predecir lo que experimentaremos los próximos días”, opinó Eduardo Anchundia, quien se encontraba, alrededor de las 07:30, atascado en la avenida Carlos Julio Arosemena, cerca de la Universidad del Río, donde se encuentra una de las paradas.

Respiro. Hasta este domingo, los vehículos podrán utilizar el carril de la metrovía.
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Este Diario solicitó una entrevista a Vicente Taiano, nuevo gerente de la Autoridad de Tránsito Municipal, para conocer los estudios previos y los planes de remediación del tráfico que justifican ahora volver a la exclusividad de los carriles de metrovía, tras los intentos anteriores fallidos. Pero no hubo respuesta. A través de un correo electrónico también se solicitó conocer cuántos son los carriles por los que los vehículos ya no podrán circular y asimismo cuál es el plan que de forma inmediata lanzarán para mitigar los efectos de los congestionamientos. No obstante, la información tampoco llegó.
Esta semana, sin embargo, a través de un comunicado oficial, Taiano aseguró (sin profundizar en el tema) que la medida se da “con la finalidad de dar mayor fluidez al sistema de transportación”. Y es que, a su criterio, según lo anunciado, así se complementará el proceso de optimización del servicio de la metrovía que lidera la ATM desde este mes.
Excepción. Según un comunicado de la ATM, por características técnicas, solo se mantendrá como zona compartida un tramo de la troncal 2, en la avenida de las Américas.

Ruta. En ciertos tramos de la avenida de Las Américas los carriles serán aún compartidos.
La entidad considera que al recuperar la exclusividad de los carriles, los articulados podrán reducir sus frecuencias y aumentar la oferta de movilización para los pasajeros. Este sería un factor que, a decir de los consultados por EXPRESO, no se cumplirá, pues el problema de raíz en relación al servicio es que ahora apenas está operando el 30 % de la flota. Lo que explica por qué los usuarios hacen largas filas mientras esperan una unidad, como lo ha comprobado este Diario. Y no porque las unidades se queden atascadas en su recorrido.
Distanciamiento imposible: La metrovía rueda con menos de la mitad de sus unidades https://t.co/xBI0psidlV pic.twitter.com/QxiM85EcxH
— Blanca Moncada Pesantes (@Blankimonki) August 7, 2020
Para el arquitecto y experto en movilidad Johnny Cóndor, que Guayaquil dé marcha atrás a una medida que, recuerda, entró en vigencia hace al menos dos años, ahogará por completo al Puerto Principal.
Distanciamiento imposible: La metrovía rueda con menos de la mitad de sus unidades https://t.co/O4BVTOmSZ4
— Diana Sotomayor Z. (@DianaSotomayorZ) August 7, 2020
“El congestionamiento será muy fuerte porque son decenas de calles de la ciudad las que son estrechas y no fueron diseñadas para la metrovía. El hecho de compartir su carril con los vehículos particulares daba un respiro. Ahora el perjuicio será serio. Guayaquil no puede ahogarse más”, sentencia Cóndor, al hacer hincapié en que la medida generará caos de forma inmediata.
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Para él, todos esos tramos donde era permitido ‘invadir’ el carril, entre los que cita al de La Atarazana y el ubicado cerca del mercado Caraguay en la avenida Domingo Comín, se volverán intransitables. “Hoy, pese a que una parte de los guayaquileños permanece todavía en casa, ya hay tráfico. Definitivamente esta decisión no es la más oportuna. Por más que la analizo y le doy vueltas al tema, no encuentro un solo beneficio”, piensa.
Y no es el único. Para el conductor Daniel Soliz, quien a diario se moviliza desde Los Ceibos al centro, donde queda su trabajo, esta disposición, que de incumplirla será sancionada con el pago de un salario básico ($ 400), más que dolores de cabeza, afectará el bolsillo de los ciudadanos. “Cuando todos estemos atascados, incluso por costumbre o desesperación, invadiremos la ruta y vendrá la multa. Yo quisiera saber quién asesoró al gerente de la ATM. Es descabellada la idea”, se queja de Taiano, que no tiene en su historial profesional experiencia previa en asuntos de tránsito.
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El arquitecto y urbanista Brick Reyes comparte estas últimas ideas. Coincide con Cóndor en el hecho de que los embotellamientos se multiplicarán y en todos los rincones de la ciudad, y con Soliz en que la norma apunta a incrementar la incidencia de las multas.
“Es lo primero que se me viene a la mente. Y es que seamos claros: aun cuando toda la flota se encontraba operativa, había tramos donde los vehículos particulares no entorpecían los recorridos. Por lo tanto, lo dispuesto no soluciona nada. Si quieren mejorar el servicio para los usuarios del transporte masivo, las autoridades, sus directivos, deben ver la manera de incrementar sus unidades”. No hay más, advierte.