Coronavirus: Los mercados al aire libre se toman las calles de Guayaquil
La venta informal crece en las calles y con ella su clientela. Entre los comerciantes están personas que perdieron sus trabajos

Hecho. En las ciudadelas del norte es común ver este panorama. Pequeños puestos de comida improvisada que venden todo tipo de legumbres.
Un grito agudo se mezcla con el ruido de los carros y destaca entre el bullicio de la multitud. “Treinta limones por un dólar”, repetía sin descanso Isaías de 11 años. Su voz se filtraba con claridad tras las mascarillas azul que cubría su boca. A su derecha, con la canasta llena de ese fruto y de algunas naranjas, está Ana Gabriela Cepeda, su mamá, mostrando la oferta que él publicitaba en medio de la pandemia del coronavirus. “Estamos vendiendo mejor que en otros lugares donde venden a 15 limones a un dólar”, le dice a EXPRESO la mujer.
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Ubicada en la avenida principal de Los Vergeles en el norte de Guayaquil, esta familia es parte del mercado al aire libre, donde decenas de personas compran verduras, carnes, plátanos, huevos y otros productos.
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El mercado, instalado en las veredas y en parte de la calzada ya existía antes de la llegada del COVID-19, pero su volumen de comerciantes y puestitos se ha incrementado en el último mes. Es que como Ana Gabriela, quien perdió su trabajo la semana pasada, decenas de padres se han visto en la necesidad de improvisar una forma de trabajar; y el comercio informal ha sido la opción de la mayoría en Guayaquil.
Es así que a lo largo y ancho de la ciudad, cada día se improvisan más mercados al aire libre. A ellos llegan cada mañana cientos de compradores, especialmente quienes no quieren hacer las largas filas para entrar a los mercados y supermercados.
“Para todos hay clientes”, dice José Florence, mientras se ventila el rostro con las manos por la resolana del día. Él, como decenas de personas, ha improvisado una tiendita de frutas en una vereda de la calle Gabriel Roldós Garcés, de la ciudadela Sauces 6. En ese punto, desde hace tres semanas se ha formado un mercado al aire libre donde llegan a comprar incluso personas de las ciudadelas aledañas, como Álamos Norte, El Cóndor, la Alborada y Samanes.
“Hay productos que los puedo comprar aquí en la calle y me resulta mejor, como el verde. Últimamente he optado por comprar en este mercado porque me siento más segura. No hay tanta aglomeración como en los mercados y la venta es inmediata”, cuenta Roxana Intriago, ama de cada y moradora del sector.
Maracuyá, tomatillo, limones, queso, cubetas de huevo, legumbres, pollo, entre otros se productos se comercializan en ese sector.
“El único problema que tenemos aquí son los metropolitanos que vienen y se nos llevan los productos, pese a que usamos mascarillas, guantes y solo queremos vender para tener ingresos. El martes los metropolitanos, con la ayuda de la policía, se me llevaron $ 150 en mercancías”, cuenta Florence, quien tras el cierre del restaurante donde trabajaba, se ha visto en la necesidad de improvisar un negocio.
A diario, los comerciantes como él, van en la madrugada al mercado mayorista de Montebello, compran varios productos y durante el día, intentan recuperar la inversión y tener ganancias.

Variedad. En los sitios, los comerciantes ofrecen desde lacteos hasta frutos y productos de higiene y desinfección de los hogares.
“Cada día hay más comerciantes y las ventas han bajado. Por trasladar estos productos también debemos pagar en taxi”, narra Gilbert Zambrano, quien tienen una mesa donde vende queso por libra y cubetas de huevo. Él es conductor y también se ha quedado sin el trabajo que ha realizado por años.
El comercio informal se extiende en las esquinas de la ciudad con el pasar de los días. En la avenida Francisco de Orellana, cerca de Samanes y en algunas calles de la Alborada, hay otros, por ejemplo.
La salida de la ciudadanía a las calles, que busca trabajar, ha tenido fuertes críticas por el irrespeto al aislamiento y distanciamiento social.
Ante la aglomeración en varios sectores, la alcaldesa de Guayaquil Cynthia Viteri ha indicado que entrega kits de alimentos en los sectores más populares de la ciudad para evitar que los padres de familia salgan a la calle a buscar trabajo. El miércoles, Viteri señaló en su enlace radial que en los próximos días entregará 100.000 raciones de alimentos que abastecen a una familia por al menos una semana. Pero para las familias eso no es suficiente. "Nadie sabe a ciencia cierta las necesidades que tenemos. La situación es compleja", coincidieron los comerciantes.