Silvio Devoto Passano, se apagó la voz de la hípica y del fútbol

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Silvio Devoto Passano, se apagó la voz de la hípica y del fútbol

Semblanza del ex dirigente de Barcelona Sporting Club, amante de los caballos y colaborador de Diario EXPRESO.

Silvio Devoto Passano fallecimiento
Personaje. Devoto fue presidente de Barcelona en 1974 y colaborador de este diario por décadas.Archivo

Los correos electrónicos con las proyecciones y los resultados de las carreras semanales de caballos no llegarán más a Gráficos Nacionales S.A., casa editora de Diario Expreso y Extra. Eso, ni las llamadas con el trato cordial y afable pidiendo que le den “un poquito” más de espacio porque había un carrera importante tampoco sucederán. El gran Silvio Devoto Passano ha fallecido.

La mañana del lunes pasado, a los 82 años, partió el exdirigente de Barcelona, ese amante loco por la hípica, el empresario, pero sobre todo el amigo, quien por varias décadas tuvo un acercamiento especial con este matutino que de ahora en adelante extrañará cada una de sus líneas.

Guayaquileño de padres italianos, nacido el 20 de mayo de 1937, don Silvio repitió siempre que disfrutaba de la vida al máximo y que siempre tenía metas por realizar, de ahí que cuando cumplió 75 años escribió: “Cumplo 75 años y sigo soñando; el día que deje de hacerlo estaré muerto”.

Y es que se apagó una de las voces más importantes no solo de las carreras de caballos, pasión que lo hizo trascender a nivel internacional por sus comentarios acertados, sino de uno de los dirigentes y conocedores del deporte nacional más importantes, ya que entre los cargos que asumió estuvo el de presidente de Barcelona Sporting Club en 1974, miembro del Tribunal Electoral del mismo club para las elecciones de 2015, así como vicepresidente de la Asociación de Fútbol del Guayas (Asoguayas). No en vano fue socio del elenco canario desde los 14 años, en 1951 cuando defendió los colores del Ídolo en la categoría juvenil, hasta asumir en noviembre de 1974 la presidencia en un momento difícil.

Descanse don Silvio, desde ahora las carreras de caballos y el deporte en general, en especial Barcelona, lo extrañarán, aunque su legado queda escrito con tinta indeleble.