Ariana Tanca, una vida por delante
A punto de publicar su primer libro, la guayaquileña se alista a cumplir nuevas metas profesionales con el compromiso cívico que la motiva y define.

Ariana Tanca
La politóloga de 28 años representa una nueva generación que aborda, con criticidad y conocimiento de causa, temas políticos que acucian a los ecuatorianos. No obstante su corta edad, la madurez de análisis con la que plantea contenidos coyunturales en diferentes escenarios a nivel local e internacional le ha hecho acreedora de una cada vez más frecuente atención mediática. Con grandes desafíos intelectuales, busca vincular a la sociedad con la política y crear proyectos sociales de impacto como figura civil.
“Los jóvenes estamos más que nunca conectados con la esencia de la política, aunque desconfiamos de ella. Nos preocupa nuestro entorno, la justicia social, la igualdad de género, la pobreza, la prosperidad, etc. Por eso hay que recobrar su sentido con debate, propuestas e iniciativas”.
Su trinchera desde casa
Casada desde hace seis años con Aparicio Caicedo (también politólogo de oficio y actual consejero presidencial), la pasión por construir un Ecuador más libre, justo y solidario es uno de sus puentes de unión. “Él es mi amigo, compañero y soporte. Me apoya incondicionalmente en todos mis proyectos y es un gran consejero. Estoy muy orgullosa de su trabajo y compromiso con el país. Somos un equipo y aunque tengamos similitud de pensamiento, tenemos autonomía y criterios propios”.
Con dos hijos pequeños, la maternidad es la experiencia más gratificante y exigente que ha enfrentado. “El posparto fue un desafío tremendo. Emocional y físicamente agotador. A pesar de ser una etapa durísima, agradezco las lecciones aprendidas. Me prepararon para los retos del futuro”.
Para Arianna, sus hijos son la razón del esfuerzo por ser una mejor persona y ciudadana. “Entiendo que no todas queremos ser madres, pero sin duda alguna para mí es la mejor decisión que tomé”.
Proyectos en acción

Es la fundadora de una academia digital donde dicta talleres de escritura.
Con un timbre de voz más bien grave, su seriedad se impone al hablar de lo que siente y piensa con la vehemencia propia que la juventud otorga. Con estudios en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, su experiencia en el campo va siendo un detonante para asentar cambios en la mentalidad de otros, en procura de sembrar mentes más analíticas y comprometidas con el entorno.
De hecho, hace un año fundó una academia digital dedicada al arte de pensar y de escribir, donde ha formado a más de 300 alumnos de todas las edades. “Considero que escribir bien es una forma de pensar mejor. La escritura y el pensamiento son parte del mismo proceso. Por ello, en mis talleres aprendemos los fundamentos de la redacción, pero también de la lógica y retórica, tres artes esenciales para articular ideas potentes y coherentes. Mente clara, textos claros”.
A través de esta potente herramienta, muestra su mundo y su alma con una postura racionalista, pero sin pretender, al mismo tiempo, ser la única voz o cauce de verdad. “La humildad intelectual es importante. Pienso que cambiar de opinión, tras un proceso de autocrítica, es una gran alegría”, asevera. No obstante, se guía por una bandera común, que es la democratización de la democracia como base fundamental del sistema.
Leer sus planteamientos y escucharla es sumergirse en un laberinto de ecuaciones idealistas que se liberan del yugo al que, mayoritariamente, estamos abocados con cadenas que parecerían irrompibles. Para Arianna, es posible transformar la forma de hacer política (incluso desde la palestra ciudadana) con formación y compromiso cívico.
Próxima a iniciar una maestría en la Flacso, está a punto de publicar su primer libro de contenido político, dirigido a un público infantil. Su anhelo es formar una amplia comunidad de jóvenes pensantes y críticos, partícipes activos en el futuro. Al mismo tiempo, pronto hará realidad un proyecto sobre consultoría y formación política junto a sus mejores amigas, cómplices y colegas. “Agradezco a la vida tener las amigas que tengo. Las admiro y aprendo de ellas cada día. Hemos estado juntas desde el colegio y compartimos los mismos ideales”.

Próximamente presentará su libro de contenido político dirigido a los niños.
Cara a cara
- ¿Cómo se ve a sí misma?
Disciplinada, resiliente, determinada... y en el camino tuve que aprender a ser paciente y compasiva conmigo. Me encanta pensar que tengo toda una vida por adelante para crecer, aprender y evolucionar.
- Sus talleres, ¿qué impacto tienen?
He trabajado con empresas e instituciones, les ayudo a ser estratégicos con las palabras y a reflejar sus valores. Estoy convencida de que todos somos escritores innatos y en mis talleres ayudo a mis alumnos a relucir sus habilidades de escritura.
- ¿Sus rutinas para estar bien y sana?
He corrido maratones y completado algunos triatlones. Además, el ejercicio me ayuda a estar tranquila y ordenar las ideas. Voy al gimnasio y corro cinco veces por semana.
- ¿Qué le falta en la vida?
Tengo una visión muy clara de mi futuro y un plan de acción para hacerlo realidad. Estoy en paz y vivo la vida que quiero y la que siempre soñé.
La frase