¡A comer semillas!

  Buenavida

¡A comer semillas!

¨¨Aportan nutrientes vitaminas y minerales que ayudan a regular el ciclo menstrual y el desbalance hormonal.

Semillas de girasol
Semillas de girasolCortesía

Las semillas de girasol, ajonjolí o de calabaza son ricas en postres, ensaladas, helados, entre otros usos; pero sus beneficios van más allá. Consumidas en su justa medida y momento tienen valor terapéutico, y para ello se hace uso de "la Rotación de semillas o Seed Cycling", una alternativa natural-holística, que permite mantener una salud óptima. O atacar de raíz, algunas enfermedades o deficiencias hormonales", dice Valeria Paredes, médico general de la Universidad San Francisco de Quito y doctora en Naturopatía y Herbalismo por MTC Panam University.

Incluir en la dieta una dosificación adecuada de semillas puede ayudar a la mujer a disminuir los síntomas del síndrome premenstrual  (cambios de humor, sensibilidad en los senos, antojos de comida, fatiga, irritabilidad, entre otros). y menopausia, si está buscando quedar embarazada o tiene problemas de desbalances hormonales, tales como: síndrome premenstrual, síndrome de ovario poliquístico e incluso a mejorar la calidad de los ovocitos.

Florencia Ortega después de tomar anticonceptivos hormonales por varios años dejó de tomarlos y su periodo menstrual se volvió irregular. Buscó varias soluciones, sin resultado. Por iniciativa propia investigó y descubrió el ciclo de las semillas, una alternativa natural que le permitió limpiar su cuerpo y regularlo.

“Cada semilla contiene zinc, magnesio, vitamina E, entre otros elementos necesarios para producir las hormonas que requiere o eliminar el exceso de las mismas”, explica Florencia, quien se dedica a realizar programas sobre el ciclo de las semillas.

Terapia personalizada

La doctora Paredes aconseja consultar a un médico especializado para aplicar esta herramienta, de manera personal, de acuerdo a las necesidades de cada paciente y a los objetivos que busca lograr. "Aunque Seed cycling se considera una práctica de 'alimento como medicina', no es el sustituto de un fármaco, si tiene una enfermedad prosiga con su prescripción médica, insiste.

Aconseja la especialista privilegiar las semillas que provengan de fuentes orgánicas como las de Terra Nostra porque están libres de pesticidas que pueden ser causantes de alteraciones hormonales.

Se las pueda incluir en la alimentación en batidos, ensaladas, entre otras recetas, respetando las siguientes fases.

Seed cycling se considera una práctica de “alimento como medicina”, pero no significa que sea un sustituto de un fármaco que necesita. En otras palabras, no puede cambiar semillas por un medicamento que trate una afección médica diagnosticada. 

Doctora Valeria Paredes, naturópata

Las fases

Para utilizar el seed cycling, la mujer necesita reconocer la duración de su ciclo menstrual y consumirlas según la fase folicular (que inicia desde el primer día de su periodo hasta la ovulación): comer 1-2 cucharadas de semillas de linaza, calabaza y/ó semillas de hemp/cáñamo. Y la fase lútea (tiempo entre la ovulación y el inicio de la menstruación siguiente) comer 1-2 cucharadas de semillas de: chía, sésamo (ajonjolí blanco o negro, o tahini) y/o girasol.

Explica Paredes que la rotación de semillas no es un enfoque de "talla única". Si bien se inicia con pautas básicas para ayudar a las mujeres a reconectarse con su período menstrual, es importante respetar el ciclo y sus necesidades de salud. Por ejemplo, en deficiencias enzimáticas es necesario activar las semillas previo su ingesta, para prevenir malestar estomacal, y saber cómo se siente cuando lo usa.

Semillas
Las semillas se las puede incluir en la dieta diaria en pequeñas porcionesPixabay

Sus beneficios

  • Semillas de cáñamo. Ricas en ácido gamma-linolénico (GLA producen prostaglandina E1, sustancia que ayuda a atenuar los niveles de prolactina, causante del síndrome premenstrual y el dolor de mamas.

  • Semillas de girasol. Contienen lignanos y ácidos grasos para apoyar la fase lútea, además de nutrientes como el hierro, que apoyan la desintoxicación de estrógenos a través de los genes CYP hepáticos. También poseen magnesio, que permite mantener niveles saludables de prostaglandinas y pueden reducir los cólicos menstruales o dismenorrea. También se ha demostrado que la vitamina E, presente en las semillas de girasol, reduce el síndrome premenstrual.

  • Semillas de cáñamo y ajonjolí. Por su alto contenido de ácido gamma-linolénico (GLA)contribuye a reducir los síntomas de la menopausia (bochornos, sudoración, dolor pélvico u osteomuscular, resequedad vaginal, osteoporosis, etc.) Además, de mermar el riesgo a desarrollar enfermedades cardiovasculares.

  • Semillas de calabaza. Son una fuente de triptófano, que el cuerpo utiliza para crear serotonina y melatonina, y así contribuir a regular el sueño. Un estudio publicado en Nutritional Neuroscience concluyó que comer estas semillas junto con un carbohidrato, era tan beneficioso como un medicamento para el tratamiento del insomnio. Ideal para las mujeres que ya experimentan la menopausia y donde dormir bien puede convertirse, para muchas, en un verdadero desafío.