Actualidad
Violacion II
Como exministro de Salud, horrorizado ante la pasividad gubernamental al permitir que siga en su cargo y atendiendo la actual ministra de Salud, cuyo paso funesto por el MSP pasará a la historia de los días negros de la patria.
Comentaba en mi editorial anterior que la primera revisión que solicitó la ministra a la Conamei, fue respondida técnica, médica y profesionalmente; sin embargo, esto le disgustó en sus aspiraciones, ya que no le importaba que los enfermos con padecimientos severos muriesen, sino que lo único que le preocupaba era su costo.
Visiblemente disgustada, convocó a una comisión de “alto nivel” para volver a revisar la actualización del CNMB, conformada por personalidades que estaban al margen de la realidad epidemiológica nacional, que cumplió su cometido sin hacer ninguna modificación al Cuadro, dando unas cuantas indicaciones sobre fármaco-economía.
Iracunda a más no poder al no haber conseguido a alguien que le toque la melodía que desea escuchar, que le permita dejar morir a los enfermos pero salvar la plata, decide nombrar otra comisión de alto nivel, la misma que la componen 7 integrantes de los cuales, el primero es el Consejo Nacional de Salud, que no existe y cuyo pleno así como su directorio real, jamás han sido convocados durante todo el periodo gubernamental de Alianza PAIS y asociados.
El resto, 1 viceministro, 2 coordinadores, 1 gerente, 1 director y 1 secretario, funcionarios del MSP, serán los que se reunirán para analizar la actualización del CNMB y por supuesto, todos sabemos que las conclusiones de este grupo que es parte de la claque ministerial, presentará un informe que será recibido con bombos y platillos por la ministra, que a la vencida se saldrá con la suya.
Adicionalmente, al parecer una economista Lucy del MSP, pretende revisar lo actuado por la Conamei e introducir criterios fármaco-económicos obsoletos, que no se compadecen con las realidades bio-clínico-terapéuticas de nuestros pacientes, que requieren de una verdadera atención profesional, oportuna y adecuada. Capricho, maldad e irrespeto, ¿hasta cuándo?
Y sigo andando...