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La urbe cuencana se decora con espiritu navideno

El río Tomebamba luce engalanado y navideño, al igual las calles céntricas de Cuenca, que desde la noche del martes fueron iluminadas con luces ledes. Es el espíritu navideño que se vive en la capital azuaya.

Adornos. En las calles fueron instalados nacimientos luminosos.

El río Tomebamba luce engalanado y navideño, al igual las calles céntricas de Cuenca, que desde la noche del martes fueron iluminadas con luces ledes. Es el espíritu navideño que se vive en la capital azuaya.

Son algo más de medio millón de puntos de iluminación. En la plazoleta de El Otorongo, al oeste de la urbe se encuentra un nacimiento y un árbol navideño de alrededor de 14 metros de altura. Es ahí donde las noches de diciembre coros de niños y jóvenes interpretarán villancicos y canciones, “para unir más a las familias morlacas con el júbilo navideño de una ciudad llena de espiritualidad y calor humano” expresó el alcalde Marcelo Cabrera.

Él protocolizó el encendido oficial de las luces navideñas, acto donde los niños del coro de la Unidad Educativa Julio Matovelle iniciaron la programación coral, que concluirá en vísperas del 24 de diciembre.

La iluminación de Cuenca está a cargo de la Empresa Municipal Iluminar. En la plazoleta de Santo Domingo, centro histórico de Cuenca, está otro árbol navideño gigante, de 12 metros de altura.

Las calles Gaspar Sangurima, Mariscal Lamar, Gran Colombia, Bolívar y Sucre están adornadas con alegorías navideñas. Se complementa con la iluminación de la glorieta y puntos estratégicos del parque Abdón Calderón, en cuyas esquinas se instalaron cuadros luminosos del nacimiento de Jesús.

Sobre el lecho del río Tomebamba, desde el Otorongo hasta el Vergel, penden luces ledes de diversos colores: violeta, rojo, verde, azul...

La inversión para la instalación de las alegorías navideñas ha sido de 140 mil dólares, indicó Iván Genovés, director de la fundación Iluminar. El gasto por el consumo eléctrico será pagado por la fundación y equivale, según el funcionario, a mantener encendidas seis planchas. (F)  JM