La Unidad, recta final

  Actualidad

La Unidad, recta final

Reunión rápida, negociación larga. La Unidad ha sorteado su primer gran reto sin resquebrajarse: la definición de los métodos para elegir binomio a Carondelet y para participar por la Asamblea Nacional.

Acuerdo. Ramiro González, Paúl Carrasco, Cynthia Viteri, Jaime Nebot y César Montúfar suscribieron ayer un nuevo tratado escrito, en Guayaquil.

Reunión rápida, negociación larga. La Unidad ha sorteado su primer gran reto sin resquebrajarse: la definición de los métodos para elegir binomio a Carondelet y para participar por la Asamblea Nacional.

El alcalde Jaime Nebot, cuyo poder de decisión puede verse hasta en los detalles: él cede la palabra, él conduce a los periodistas, él ocupa por más tiempo el micrófono, no ha dudado en sacar pecho de esa primera supervivencia. “Quizá mucha gente no lo creyó”, introduce Nebot para revivir el mantra tantas veces repetido: las candidaturas no son fines, son medios.

Por eso, acordadas ya las formas electorales, adelantadas ayer por EXPRESO, Nebot considera que han cerrado la boca de quienes “creían que apenas se hablara de candidaturas esto se iba a destruir”. Y va más allá al referirse a La Unidad como “una realidad histórica que no tiene vuelta atrás”.

A la mesa opositora se ha sumado por primera vez la precandidata socialcristiana Cynthia Viteri junto a su rival de última hora, el prefecto azuayo Paúl Carrasco (Podemos). Ambos formalizados como precandidatos y enfrentados desde ahora en una carrera por mejorar en las encuestas, donde Viteri cuenta con clara ventaja.

Formalizada ha quedado también la ausencia de SUMA, de Mauricio Rodas, cuyas faltas públicas se han justificado con un comunicado en el que aclaran que mantienen los principios ideológicos de La Unidad, mientras dejan en suspenso su decisión electoral. La mesa no los reconoce fuera. No en público. Pero fuentes de CREO, de Guillermo Lasso, consultadas por este Diario aseguraron ya trabajan en la propuesta que podría resultar en la lista conjunta 21-23 y, por ende, la despedida oficial y aplazada.

A la lista de formalidades se ha añadido la deuda del acuerdo legislativo, detenido en una declaración de principios desde enero: La Unidad tendrá una lista única a todas las dignidades del próximo febrero.

Con reglas claras y públicas, solo falta por definir los nombres. A eso se dedicará la coalición el próximo mes, mientras sus líderes seguirán a la búsqueda de nuevas adhesiones. De momento, la Mesa de La Unidad ha sobrevivido a la lucha de egos y la asignación de asientos.

LOS ACUERDOS

- Presidencial

Viteri y Carrasco son reconocidos como los únicos precandidatos. Hasta el 30 de septiembre se elegirá a uno de ellos, basándose en encuestas de La Unidad y mediante un consenso en la coalición o el voto de sus representantes.

- Vicepresidente

La elección del binomio estará en manos del candidato que resulte favorecido con la nominación única a la presidencia. Podrá ser de dentro o fuera de La Unidad. Pero la mesa opositora se reserva la capacidad de vetar al postulante.

- Lista nacional

La Unidad anuncia una lista única para los asambleístas nacionales, los elegidos por circunscripciones del exterior y el Parlamento Andino. Esto, respetando la lógica de los pesos electorales de cada partido a la hora de la conformación.

- Lista provincial

Los líderes optaron por abrir una lista única para los asambleístas provinciales que, sin embargo, concederá la formación de las mismas a los territorios de fortaleza tradicional de cada partido. Podrán sumarse movimientos provinciales.

- Las adhesiones

La Unidad se constituye como un proyecto “de carácter permanente y de largo alcance”, aunque respete los programas de cada organización. Buscará además nuevos socios, sobre todo, en el ámbito local con miras al Legislativo.

- La excepción

El último punto del comunicado incluye una petición de Concertación: “Una salvedad respecto a la lista única de asambleístas nacionales”. Montúfar descartó que se deba a disputas internas y lo atribuyó a la organicidad de su partido.