
Trump pone ahora en la mira a Corea del Norte
Parecer. Israel evocó ayer como “razones morales” las que llevaron a Washington a atacar una base aérea del ejército sirio.
El equipo del mandatario estadounidense Donald Trump intentó ayer explicar cómo el inesperado bombardeo del régimen sirio se va a traducir en una postura clara en política exterior, donde otros desafíos, como Corea del Norte, siguen a la espera de respuesta.
Con el impacto de 59 misiles guiados el jueves en una base aérea del régimen sirio de Bachar al Asad, Trump desconcertó a quienes pensaban que se mantendría fiel al mensaje no intervencionista de su política de “Estados Unidos primero”.
La reacción de Trump, que se dijo muy impactado por las imágenes de niños fallecidos en el ataque químico de la semana pasada en la provincia de Idleb, sorprendió a expertos como James Rubin, quien aseguró en una columna de opinión en el New York Times que la Casa Blanca muestra un “peligroso grado de incoherencia e inconsistencia”.
La embajadora de EE. UU. ante Naciones Unidas, Nikki Haley, insistió ayer en que el rumbo de Trump en política exterior no ha cambiado sustancialmente, aunque hace menos de dos semanas ella y el secretario de Estado, Rex Tillerson, no ponían como prioridad la salida de Al Asad del poder.
Haley aseguró ayer que es imposible una Siria en paz con Al Asad en el poder en Damasco y su salida es “inevitable”. Matizó que otra prioridad es acabar con los yihadistas del Estado Islámico (EI) y la influencia iraní en Siria.
“El resultado del fallo (ruso) ha llevado a la muerte de más niños e inocentes”, declaró por su parte Tillerson. Dijo que la muerte de 80 personas el martes no habría pasado si Rusia se hubiera asegurado en 2013, como parte de un acuerdo, que Al Asad le entregaba, en efecto, todo su arsenal químico.
Por su parte, Rusia e Irán, aliados de Damasco, siguieron ayer elevando el tono con la amenaza de una respuesta a un nuevo ataque estadounidense, mientras que Siria reinició las operaciones en la base aérea de la provincia de Homs atacada por los misiles.
El ataque de EE. UU. en Siria contenía un mensaje claro para Corea del Norte y su aliado chino, consideran los expertos, pero este no bastará para convencer a Pionyang de renunciar a su programa nuclear.
El Pentágono movilizó al portaaviones USS Carl Vinson y a su grupo de ataque a aguas cercanas a Corea del Norte, mientras que el nuevo asesor de Seguridad de Trump, Herbert R. McMaster, alertó sobre posibles acciones en ese delicado conflicto sin resolver.
“El presidente (Trump) ha pedido preparar un amplio abanico de opciones para eliminar la amenaza al pueblo estadounidense y aliados en la región”, apuntó McMaster.