Trump ya esta por encima de la ley
Las cosas se han puesto feas en Washington tras la publicación del informe del fiscal especial Robert Mueller sobre la interferencia rusa en la elección presidencial estadounidense de 2016; y van a ponerse peor. EE. UU. tiene un fiscal general convencido de que su trabajo es proteger al presidente sin importar los hechos. En su testimonio ante la Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado, William Barr (el más alto funcionario a cargo de la aplicación de la ley en EE. UU.) mintió y ocultó información con total descaro.
En su ridícula opinión, un presidente puede impedir que lo investiguen si cree que no es justo. Mueller, aunque dio diez ejemplos de probable obstrucción, luego siguió una discutible directriz del Dpto. de Justicia en contra de que se acuse a presidentes en ejercicio, se abstuvo de decidir si hay motivos para procesar a Trump y delegó esa decisión al Congreso. Pero Barr se adelantó a declarar la inocencia de Trump en una carta del 24 de marzo al Congreso en la que supuestamente resume las conclusiones del informe de Mueller, y luego en una extravagante conferencia de prensa que dio antes de publicar una versión editada del informe. Ante el Senado aseguró que no comprendía por qué Mueller se abstuvo de decidir sobre las acusaciones de obstrucción. Pero la carta del 24 de marzo ya había sido desmentida.
El día antes del testimonio de Barr ante el Senado, el Washington Post reveló que Mueller le había escrito para cuestionar la carta, ya que “no representa totalmente el contexto, naturaleza y conclusiones” del informe. Mueller le exigió que publicara los resúmenes que él mismo había escrito de los dos volúmenes del informe.
Con la redacción de un resumen propio y demorando la publicación del informe, Barr ganó tiempo para urdir una interpretación falsa de las conclusiones de Mueller (que Trump describió como “exoneración total”). Resulta significativo que después de recibir el escrito de Mueller, Barr haya declarado bajo juramento ante la Comisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes que no conocía la opinión de Mueller sobre su carta del 24 de marzo. En cuanto los miembros de la Comisión supieron que Barr ya había recibido el escrito, le exigieron la renuncia. Nancy Pelosi, presidenta demócrata de la Cámara, acusó a Barr de mentirle al Congreso y señaló que eso es “un delito”. Con su testimonio ante el Senado, Barr metió la pata y quedó muy mal parado.
La cuestión ahora es si los representantes demócratas iniciarán un juicio político a Trump. Hasta ahora, Pelosi se mostró contraria, por temor a generar una disputa entre partidos que consolide el apoyo de la base republicana a Trump. Y como es improbable que el Senado (controlado por los republicanos) dé los dos tercios de votos necesarios para condenar y destituir a Trump, Pelosi cree que los demócratas deben dedicar sus energías a derrotarlo en la elección de 2020.
Pero puede que los acontecimientos la obliguen a cambiar de idea. Trump ya está tratando de blindarse contra futuras investigaciones en cuanto a Rusia y en lo referido a sus prácticas comerciales. Dejó la puerta abierta para que Rusia acuda una vez más en su auxilio en 2020. La Casa Blanca y los líderes republicanos en el Congreso bloquearon un proyecto de ley para proteger las elecciones estadounidenses de ataques extranjeros. Y funcionarios de la administración recibieron instrucciones de no mencionar el tema para no poner en duda su legitimidad. Con una Fiscalía General corrupta y un Partido Republicano obsecuente, un vengativo Trump está decidido a ponerse por encima de la ley. La próxima ronda de degollina está cerca; habrá inocentes lastimados.
“Con una Fiscalía General corrupta y un Partido Republicano obsecuente, un vengativo Trump está decidido a ponerse por encima de la ley’.
Elizabeth Drew. Es una periodista y escritora residente en Washington. Su libro más reciente se titula Washington Journal: Reporting Watergate and Richard Nixon’s Downfall [El diario de Washington: Watergate y la caída de Richard Nixon].