Jarrín asumió el máximo cargo en la Marina Nacional el 5 de diciembre de 2018, casi ocho meses después de que se firmara el contrato del dragado del río Guayas. (Archivo)

Tropiezos, de inicio a fin, en un dragado que nunca se dio

El prefecto Morales acusa de incumplimientos al Servicio de Dragas de la Armada; esta entidad castrense se defiende. Hoy presenta sus justificaciones.

El Servicio de Dragas de la Armada le responderá hoy al Gobierno del Guayas, de por qué no ha ejecutado el dragado del río Guayas, que fue contratado por 58,8 millones de dólares. El pasado 21 de agosto, el prefecto Carlos Luis Morales le comunicó a la contratista su decisión de iniciar el proceso de terminación unilateral del contrato, a pesar de que desde mayo habían iniciado conversaciones para una rescisión por mutuo acuerdo.

La Armada rebate los argumentos de la Prefectura de que hubo incumplimiento del contrato firmado el 18 de abril de 2018, que tiene un adendum con fecha 10 de octubre del mismo año.

Morales sustenta su tesis en un memorando con fecha 16 de agosto de 2019, de la Dirección de Riego, Drenaje y Dragas de la Prefectura, cinco días antes de informar su decisión de contratar un nuevo dragado.

León Roldós, abogado externo de la Prefectura del Guayas, acepta que fue él quien inició, en abril de este año, las conversaciones informales con la Armada para una terminación de mutuo acuerdo, pero estas se truncaron el mes pasado.

Ese mismo memorando, que tiene 81 anexos, deja al descubierto una contratación que arrancó con tropiezos porque los estudios de impacto ambiental estaban incompletos y se tardó meses en que fuesen aprobados. A continuación, la cadena de fallas de ambas partes: la Prefectura del Guayas, como contratante, y el Servicio de Dragas, que enfrenta a dos entidades del Estado.

Errores en la Cuenta

1. El 7 de junio de 2018 se entregó a la Armada el primer desembolso de 8,8 millones de dólares para el dragado. El dinero, según el informe técnico, fue depositado en una cuenta del Servicio de Dragas del Banco General Rumiñahui a pesar de que el contrato establecía claramente que el anticipo debía depositarse en una cuenta exclusiva para ese proceso.

El 30 de octubre, tras la firma de un adendum al contrato, se entregaron otros 5 millones, con lo que el monto del anticipo final fijado fue de $ 13,8 millones. Ni el administrador del contrato (la Dirección de Riego, Drenaje y Dragas de la Prefectura) ni la dirección financiera advirtieron del error en la cuenta; tampoco hicieron la verificación a la que estaban obligados.

Estudios ambientales

2. El primer anticipo del contrato fue entregado antes de que el Gobierno Provincial tuviera en sus manos los estudios de impacto ambiental aprobados. El exprefecto Jimmy Jairala reconoce que hubo problemas con los estudios y acepta que aquello provocó tardanzas que dieron paso a cambios en los cronogramas de los trabajos.

Reprogramaciones

3. El contratista Servicio de Dragas pidió la primera reprogramación del cronograma de actividades el 6 de noviembre. Aunque fue aprobada por el administrador del contrato, un departamento de la Prefectura, el informe indica que no hubo motivación ni argumentos técnicos que la soporten.

La segunda reprogramación del cronograma de obras, solicitada y aprobada en enero de este año, tampoco tienen soportes técnicos, según el informe.

La tercera reprogramación, pedida el pasado 3 de abril, fue aprobada el 15 del mismo mes, tanto por el fiscalizador como la dirección de la Prefectura. El informe técnico de la administración Morales asegura que el argumento del contratista no fue idóneo y que no hay respaldo técnico. La Armada entrega documentos.

Alquiler de draga o subcontratación

4. Según el informe técnico, el Servicio de Dragas de la Armada incumplió el contrato al no gestionar la compra de los equipos de dragado ni de la tubería de impulsión. También dice que el argumento del contratista, para solicitar la reprogramación, incumple la normativa. Y además señala que la fiscalización del contrato tampoco advirtió del incumplimiento legal, reglamentario y contractual. La Prefectura cuestionó que la Armada no intentó subcontratar un servicio complementario sino todo el servicio.

Equipos no aprobados

5. La Prefectura asegura que el Servicio de Dragas utilizó equipos no autorizados en la construcción de las celdas en el sector del Palmar del Río, en Durán, donde se iban a depositar los sedimentos sacados del sector El Palmar. La Armada se lo refuta.

Incumple Suspensión

6. El 21 de mayo, la Prefectura dispone a la Armada la suspensión de los trabajos de la obra. Según el informe de un supervisor, aquello no ocurrió. Pero eso no fue evidenciado por la Fiscalización. Hay documentos que dicen lo contrario.

Jimmy Jairala / Exprefecto del Guayas

“Hasta que dejé la Prefectura, el proceso estuvo en regla”

- ¿Hubiera estado dispuesto a terminar el contrato por mutuo acuerdo?

- Hubo tres intentos de contrato. En el cuarto intento se adjudica la obra a la Armada con un plazo de 24 meses... en septiembre de 2018 fue concedida una reprogramación con una diferencia que en ese adendum la Armada le ahorraba 32 millones de dólares, en que la Armada asumía el financiamiento, es decir, hacía la obra de sus propios recursos y la Prefectura no pagaba intereses.

- ¿De dónde salió tanta maravilla? ¿De dónde la Armada tenía tanto dinero?

- Pregúntele a la Armada.

- ¿No le pareció sospechoso?

- No, no puedo sospechar de una institución de la seriedad como la Armada.

- ¿Todo quedó registrado?

- Absolutamente todo.

- ¿El contrato habla de financiamiento externo del dragado, pero con la compra de una draga o cómo?

- El contrato dice que el trabajo es dragar y la Armada decidió alquilar la draga.

- ¿No era comprarla?

- No, el trabajo es dragar. Y dragar significaba comprar la draga o alquilarla. El resultado final para nosotros es el dragado del río.

- ¿Si se alquilaba la draga existía una ilegalidad?

- En lo absoluto.

- El prefecto Morales dice que en lugar de alquilar se estaba subcontratando...

- Eso fue el 9 abril de 2019, fecha en la que no era prefecto. Yo puedo responder que todo estuvo en regla y que fue un proceso tortuoso hasta el 18 de diciembre de 2018.

- Si todo contrato permite subcontratar, y usted firmó el contrato, ¿por qué la actual gestión dice que no se permite?

- Pregúntele al actual prefecto.

León Roldós / Abogado externo de la prefectura

“Nunca hubo una draga disponible para la Armada”

- ¿Qué cree que falló en el negocio de la obra?

- Siempre fue cuento. Había un sujeto audaz que ofreció la draga, entiendo que vía Jairala. La Marina aceptó ese ofrecimiento, pero nunca hubo nada concreto y serio.

- ¿La Armada fue engañada?

- Yo creo que sí. A la Armada le dijeron que ahí está la draga y les quedaba gratis.

- ¿Eso tampoco quedó claro en el contrato, no?

- En el contrato decía que la Marina dragaba, daba un crédito a plazo al Consejo Provincial, pero en la práctica nunca hubo nada formal. Hubo hasta viaje, pero nunca hubo la draga disponible ni financiamiento. Draga hay en Holanda, pero no es que estaba ya adjudicada para el Servicio de Dragas de la Armada. El financiamiento nunca existió, porque partía del supuesto de una contra garantía que se le pidió, entiendo que al Banco del Pacífico, al sujeto que iba a entregar la draga. Ese sujeto no pasaba ningún filtro de calificación de riesgo.

- ¿Quién era ese sujeto?

- No tiene importancia para mí. Sé el nombre, pero no puedo probar todos los detalles. Puedo probar que nunca existió la draga disponible para la Armada Nacional.

- ¿Por qué era necesaria una draga tan potente?

- De hecho en los informes posteriores esa draga no era conveniente.

- ¿Desde cuándo partió mal?

- Desde el hecho que había una adjudicación directa sin proceso de concurso.

- Ya se anuncia una nueva licitación internacional...

- Hay una idea cómo manejar el proceso siguiente para ejecutar el dragado, sea por terminación de mutuo acuerdo o unilateral. Lo que no queremos es más tonteo.