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Por que triunfo Trump en las elecciones

Mensaje. Trump dirigiéndose a partidarios tras su victoria electoral.

Hace pocos días terminé de leer el libro ‘Bill Clinton’, cuyo autor es el escritor inglés, Nigel Hamilton, quien hace un profundo estudio sobre la vida del expresidente de los Estados Unidos, incluyendo su matrimonio y relaciones familiares con su esposa Hillary Clinton, hoy candidata derrotada en las elecciones que acaban de concluir.

Doña Hillary, descrita como una mujer fría y calculadora, siendo una importante abogada graduada en la Universidad de Yale, tuvo que cambiar su apellido Rodham por el de Clinton, cuando su marido era gobernador del estado de Arkansas, porque siendo este un pueblo conservador, no veía con buenos ojos que la primera dama no use el apellido del gobernador.

Anteriormente leí también el libro escrito por la señora Clinton que constituye un largo y detallado resumen de la labor realizada por ella cuando fue designada por el presidente Obama, secretaria de Estado. En la descripción que hace de los problemas en los que tuvo que intervenir, en diferentes países del mundo, demostró poca habilidad; además, le costó el cargo el asesinato del embajador americano en Bengasi, hecho por el que se le acusó de falta de entereza para resolver ese grave problema que vivió la diplomacia norteamericana.

Si nos olvidamos de estos antecedentes quisiéramos recalcar que la señora Clinton ya fue aspirante (en las primarias demócratas) a candidatear por la presidencia, y fue derrotada por Obama. Luego, como en Estados Unidos existe una costumbre política de que los candidatos que han perdido una elección no vuelven a participar, ella insistió para volver a perder, aunque, por lo menos, ganó las primarias del partido.

El candidato republicano. Cuando apareció el señor Donald Trump, aspirando a la candidatura del partido republicano, casi se lo tildó de payaso; pero, por los esquemas que rompía en sus intervenciones, por un buen tiempo ocupó los primeros espacios de los medios de comunicación norteamericanos.

Resultó que habló sobre los temas que los candidatos a la presidencia nunca se habían atrevido a tocar. Cuando ganó las primarias del partido republicano, empezó la reacción y gran parte de los electores tuvieron que esforzarse para tomar una decisión frente a dos candidatos que eran considerados malos. Tenían que decidir cuál de los dos era peor.

Sus adversarios se ensañaron en críticas contra el multimillonario candidato y surgieron múltiples denuncias, entre ellas, la de haber sido un maniático sexual que, incluso, había superado a Bill Clinton durante su paso por la gobernación de Arkansas y la presidencia de Estados Unidos, aprovechándose de la indiferencia de su cónyuge frente a esas acusaciones. Con estos datos nos vamos a permitir señalar algunas razones del triunfo de Trump:

1.) Siguen los norteamericanos siendo racistas, aunque no se atrevan a expresarlo y el voto blanco fue decisivo para Trump.

2.) La señora Clinton representaba el ‘establishment’ que durante tantos años ha gobernado ese país, representado por la banca, el capitalismo puro, los fabricantes de armas, los poderosos multimillonarios, etc. que vieron con temor cualquier cambio que se quisiera hacer en perjuicio de sus intereses. Ese ‘establishment” tenía que evitar a toda costa que suba a la presidencia un hombre que podía poner en peligro sus intereses.

3.) El error cometido por el presidente Obama y su esposa, de lanzarse de lleno a la campaña electoral a favor de la señora Clinton, con discursos, muchos de ellos calificados de brillantes, que no convencieron a nadie.

4.) El ataque de Trump contra los inmigrantes ilegales y su afán de cortarles de raíz este problema, expulsando a los indocumentados y construyendo un muro en la frontera con México para evitar nuevos ingresos.

En principio se creyó que se trataba de un golpe mortal a su candidatura y que los latinos se pronunciarían en contra. El resultado ha sido que los latinos legalizados veían con buen ojo esta medida porque sus compatriotas ilegales les quitaban trabajo y ofrecían sus servicios por salarios muchos menores.

Falta tiempo y espacio para seguir con los comentarios.

En un artículo anterior, indiqué lo que una universitaria me expresó: “La mujer norteamericana normalmente se rehúsa a votar por otra mujer”. Quizá fue una opinión exagerada, pero que en parte parece que se ha cumplido. En conclusión, creo que en América Latina no debe haber mayor preocupación por este triunfo, ya que el próximo presidente tendrá que intervenir en muchos asuntos de su propio gobierno, como para preocuparse de lo que sucede en el resto de América.