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En las elecciones de este domingo en Argentina se juega mucho más que un resultado y la conformación parcial de la Legislatura en ese país. Incluso más allá de la medición de fuerzas entre los partidarios de Mauricio Macri y Cristina Fernández, en la que cada uno establecerá el grado de aceptación popular dependiendo del número de votos que obtengan sus coidearios, esta es una elección en la que se espera que se renueve el cincuenta por ciento de la Cámara de Diputados y un tercio de la Cámara de Senadores.

Pero mucho más allá de los resultados, la elección del domingo será importante para Argentina y para Latinoamérica como región. Para nadie es desconocido que la última década representó para algunos países de la zona el despliegue del populismo, con políticas similares en distintos Estados, impulsando procesos autollamados de reivindicación de derechos olvidados en el tiempo, que prometieron ser una oportunidad de cambio y que penosamente han concluido con diversas denuncias de presumibles hechos de corrupción, sobre los que existen importantes investigaciones que aún están pendientes.

Si hay algo en común en los casos de presunta corrupción denunciados por ejemplo en: Brasil, Argentina, Ecuador y Venezuela, es que algunos de los acusados alegan una supuesta persecución política al referirse a los hechos que se les imputa. Solo la justicia tendrá la palabra final ante las pruebas.

Este domingo, Argentina enfrenta el reto de medir en las calles la aceptación popular que podría tener una exmandataria denunciada en actos altamente cuestionados y su partido político, frente a la forma de gobierno actual en dicho país, liderada por su presidente y su equipo de trabajo, que apuesta por una nueva política de gobierno.

Para la región, el resultado es importante porque mide la fuerza del populismo en Latinoamérica, la tolerancia o intolerancia de un pueblo ante los presumibles actos de corrupción, y permitiría analizar qué tan cercanos observan los hechos que ocurren en su realidad y qué tan determinante es para ellos a la hora de votar.