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Swing Original Monks ‘recalientan’ su fanesca

La banda quiteña promociona ‘Amor inalámbrico’, tema producido por Visitante, de Calle 13.

Swing Original Monks ‘recalientan’ su fanesca

La banda quiteña Swing Original Monks dejó claro con Santa Fanesca (2013) su valor musical. Este 2016, con Somos, quieren mostrar a su público todo lo que han crecido.

Este segundo disco es una reedición del anterior, pero con más condumio, con más sabor.

“Este disco lo que tiene es un productor del hijue... (risas). Se trata de Eduardo Cabra, conocido como Visitante, de Calle 13. Él le dio un sonido superpotente, le subió el nivel a la interpretación. Nos exigió mucho en la parte vocal. Se nota más la parte teatral, que aunque no nos estén viendo se sienta toda esa expresión que tenemos los Monks en vivo”, contó con mucho énfasis Juana.

Aunque el lanzamiento oficial de este trabajo musical está programado para finales de este año, Amor inalámbrico refleja a la perfección la riqueza sonora del disco. El tema que fusiona la cumbia con lo electrónico se estrenó el 7 octubre en 41 plataformas digitales y es el single líder del disco.

Ya con seis años como agrupación, su propuesta artística pone sobre la mesa un variedad de ritmos autóctonos con rock y electrónica. Pero lo más importante aún es exponer la teatralidad del sentimiento de sus temas.

Visitando cada rincón

A los Monks les gusta ir de lugar en lugar dejando su música, o conversando de sus planes. El ‘amor inalámbrico’ no es lo suyo. Como parte de su promoción a finales de octubre visitaron Bogotá y Medellín allí dejaron a sus fans colombianos escuchar por primera vez la reedición de este tema. Ecuador también está teniendo lo suyo. El 4 de noviembre Cuenca fue la primera ciudad que escuchó el sencillo. Mañana tendrá la oportunidad Quito y el sábado Guayaquil como parte del Beerfest. Allí tendrán una presentación de 1 hora y compartirán escenario con Los Corrientes.

“Tenemos el derecho de escuchar de todo”

- Pocas agrupaciones quiteñas de la escena independiente se cuelan en la memoria costeña, sea por la poca apertura o por los gustos de cada región. Los Monks, aunque tienen extranjeros entre sus filas, conocen muy bien el mercado y era necesario preguntarles por esta particularidad de la industria musical.

“Sí cambia un poco. La región y el calor pide cierto tipo de temas. También lo notamos en la radio, cuando vamos con una canción con sonidos más andinos, nos dicen que ‘no’. Pero si le das una buena propuesta a la gente, sí le va a gustar, a pesar de que las personas piensan que si es ‘muy tal cosa’ no funciona. Eso hay que irlo rompiendo. Uno tiene el derecho de escuchar de todo. Todo es universal, al que le guste pues bacán”, sostienen.