Protesta. Los grupos sindicales convocaron a miles de argentinos.

Los sindicatos argentinos marcharon contra Macri

Si hay algo que distingue a Argentina del resto de Latinoamérica, e incluso de Europa, es la enorme fuerza de sus sindicatos. Son tan fuertes que todos los gobiernos se les acercan. Es lo que hizo Mauricio Macri al llegar al poder.

Si hay algo que distingue a Argentina del resto de Latinoamérica, e incluso de Europa, es la enorme fuerza de sus sindicatos. Son tan fuertes que todos los gobiernos se les acercan. Es lo que hizo Mauricio Macri al llegar al poder.

Pero ese idilio inicial se ha roto. Los sindicatos peronistas, históricamente divididos, se han unido temporalmente para hacer una exhibición de fuerza en una gran manifestación contra el régimen.

Miles de personas se movilizaron hasta el centro de Buenos Aires ante el llamado de cuatro de los cinco líderes sindicales históricos que hasta fines de 2015 no podían ni verse las caras por su apego o no al kirchnerismo.

“Estuvimos desencontrados, pero dada la situación que vivimos estamos juntos”, dijo Antonio Calo, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), al resaltar que los sindicatos están unidos tras “cuatro meses en los que se descuidaron los puestos de trabajo, se apuntaron ajustes y aumentó la pobreza”.

“Es una convocatoria histórica porque hoy estamos todos juntos para defender a los trabajadores”, expresó el líder de la CGT, Hugo Moyano, hasta hace unas semanas considerado un sindicalista ‘amigo’ de Macri.

La movilización, que sirve para conmemorar por adelantado el Día del Trabajador frente a un monumento en el barrio de San Telmo de Buenos Aires, cierra una semana en la que Macri sufrió su primera derrota parlamentaria.

El Senado aprobó el miércoles pasado una ley antidespidos que el presidente promete vetar si termina por ser votada en Diputados al considerar que “destruye el trabajo”.

Las consignas se centran en poner un freno a los despidos a través de la ley de emergencia ocupacional, contra el ‘tarifazo’ de 300 % promedio de los servicios básicos y la inflación que ya ronda el 40 % anual.

“Esperamos que Macri tenga la misma celeridad que tuvo con el campo”, comentó irónicamente el dirigente de camioneros Pablo Moyano, en referencia a la eliminación de impuestos al sector agroproductor.

Las tres alas de la mayoritaria CGT y las dos vertientes de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) dejaron atrás las diferencias que los dividieron durante la gestión de Néstor Kirchner y Cristina Fernández (2003-2015) para hacer frente a lo que consideran una embestida contra los trabajadores.

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, abogó por una marcha en paz que celebre el Día del Trabajador. “Otra cosa sería un poco difícil de justificar, a poco más de cuatro meses de la gestión que, como todos saben, arranca con una herencia pesadísima”.