SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Al rescate de las tortugas

Ecuador es uno de los tres países de Sudamérica donde hay anidamiento y eclosión de tortugas marinas. En Playa Rosada existen tres especies: la carey, la golfina y la verde.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Una tormenta eléctrica amenaza con descargar sobre Playa Rosada. Nadie duerme. Es jueves, las 02:30.

En la orilla de la Reserva Protegida El Pelado, que incluye a este balneario y a otros seis de la península de Santa Elena, Verónica Chipe y John Tapia se mantienen de pie, inquietos.

Cada veinte minutos, uno de los dos comienza a dar vueltas por la arena, con su linterna infrarroja enfocando al suelo. Ambos aguardan, como hacen cada noche junto a otros seis guardaparques del Ministerio del Ambiente (MAE) y cinco voluntarios, a que lleguen las tortugas marinas.

A partir de diciembre, el sector se convierte en el destino efímero de estos animales, que abandonan el mar por única vez en sus vidas para dejar sus huevos y perpetuar así el futuro de la especie.

La ‘nostalgia’ que las empuja de regreso a Playa Rosada es biológica. Y tiene nombre: impronta. Es un instinto que las obliga a construir su nido en el mismo sitio donde nacieron. Hasta allí las lleva el campo magnético de la tierra. Pero anidar es una odisea.

Porque las tortugas son sensibles al clima y a los elementos. Les alejan la lluvia, los relámpagos, la marea excesiva e, incluso, la claridad de la Luna Llena.

Hay noches como la de hoy, en que los truenos retumban a lo lejos como un mal presagio. Las detonaciones se convierten en el preludio de que, probablemente, ninguna se acercará en las diez horas que sus cuidadores permanecerán en la playa.

Pero ellos se sientan a esperar, cubiertos en abrigos y repelente. Porque su deber es protegerlas. “Puede pasar de todo”, dice Chipe, de 31 años. “Los depredadores pueden encontrar los huevos, a veces anidan en zonas incorrectas, muy cerca de las cumbres o de la marea y las tortuguitas no sobreviven. Incluso ha pasado que gente se las lleva porque creen que la sangre de tortuga es buena para la salud”, agrega.

Más de cuatro mil ejemplares nacen en esta playa cada año. Hasta ahí y hasta Valdivia, San Pedro, Playita Mía, Playa Bruja, Portete Chico y Portete Grande llegan tres especies: la tortuga verde, la golfina y la carey, esta última en peligro de extinción.

Ecuador es uno de los tres países de Sudamérica donde se da este fenómeno, más habitual en la región central del continente. Pero son pocos lo que lo saben. “Hay gente que ha vivido aquí toda su vida y no tiene idea.

Ponemos letreros, protegemos los nidos con cajas de madera y mallas, damos vueltas en los feriados como carnaval para evitar que la gente los saque...”, comenta Tapia, estudiante de Ingeniería Ambiental y oriundo de Santa Elena.

La meta, indica, es que el turismo no afecte el nacimiento de los reptiles. Según los datos que maneja el MAE, anualmente la tasa de natalidad es del 80 %.

Los guardaparques y voluntarios, que esta noche pertenecen a la organización Ecuador Mundo Ecológico, son quienes se encargan de facilitar el proceso. Las guardias nocturnas se cumplen a diario, de 18:00 a 06:00, porque las tortugas solo anidan de madrugada.

Ellos se preocupan de que nadie las moleste y, en el caso de los guardaparques, de que los nidos se ubiquen en los lugares correctos. Cuando no lo están, los desentierran y los mueven.

Contra el clima no pueden hacer nada más que esperar. La recompensa a las malas noches, añaden, es poder estar ahí cuando los huevos eclosionan y las pequeñas tortugas, llenas de ímpetu, surgen de la arena y caminan por primera vez hacia el mar.

tracking