SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Regionalismo

Creado:

Actualizado:

En:

Debo confesar que soy un acérrimo regionalista. Ello no debe perturbar a nadie. Es connatural con el desarrollo del individuo amar lo cercano. Lo primero que aprendí a amar fue mi hogar, mis padres y familiares íntimos. Luego extendí ese amor al barrio, al colegio, a los amigos, profesores y vecinos y finalmente a mi ciudad. El país era para mí una especie de entelequia en clases de historia y geografía, representado por una bandera y un himno que me hacían cantar y saludar; guerra con el Perú y selección de fútbol -pero primero estaba el Barcelona. Posteriormente vacacionaba en Salinas y conocí a mi provincia y aprendí a quererla por todo lo que en ella veía y representaba para mi niñez y juventud. Estudié universidad en EE. UU. y extrañaba mi ciudad. Uno solo puede querer lo que conoce, eso es algo elemental de comprender.

Luego tuve el privilegio de iniciar el gran desarrollo eléctrico del Ecuador y la oportunidad de viajar y conocer todo el país, admirando su belleza y su diversidad, y germinó en mí la ecuatorianidad sembrada en la niñez. Tenemos un país maravilloso e inmensamente rico, con potencialidad para tornarse en la Suiza de América del Sur si solo pudiéramos educar a un pueblo que permanece, en su mayoría, en los niveles más bajos de educación y cultura de América Latina.

Tengo ahora comprensión y vivencias claras de lo que es ser ecuatoriano, pero tengo conocimientos y vivencias más profundas de lo que es ser guayaquileño, a diferencia de esos falsarios que públicamente se autodefinen como “ante todo ecuatorianos” pero mezquinamente sacrifican al país en beneficio de su terruño. Soy regionalista; luego de conocer el país, estoy convencido de que si Ecuador quiere aspirar mejores días tiene que asimilar el espíritu emprendedor del guayaquileño, ajeno al espíritu burocrático y de “pensadores imprácticos”, ratones de biblioteca y academia, que mucho encontré en el país, porque creo que, como en el pasado, solo desde Guayaquil puede salir el impulso que enrumbe al Ecuador por los caminos de una verdadera transformación, progreso y desarrollo.

tracking