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La red 500 kV es solo para el pais
La nueva autopista energética comprende 600 km de líneas de transmisión a 500 kV y 300 km de líneas a 230 kV. $ 677 millones es el costo presupuestado para la nueva red de transmisión de alto voltaje.

El sistema de transmisión eléctrica de 500 kilovoltios (kV), concebido para evacuar la energía producida por las hidroeléctricas Coca Codo Sinclair y Sopladora requiere de obras complementarias para materializar el plan estatal de exportar electricidad.
El proyecto energético, que tiene un costo presupuestado de $ 677 millones, aún no concluye, pese a que su terminación se planificó para 2006, como lo dio a conocer EXPRESO en un reportaje publicado ayer.
La nueva red está concebida para llevar electricidad a la zona nororiental del Ecuador -incluido el sector petrolero- reforzará la transmisión en 500 y 230 kilovoltios y el suministro al centro del país y la zona de Guayaquil.
Según la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec EP), ente a cargo del proyecto, el país dispone de interconexiones a 230 kV que le ha permitido vender energía, principalmente a Colombia.
Pero para concretar la exportación a través del nuevo sistema de transmisión se necesita plasmar un proyecto complementario, que no se ha ejecutado todavía, revelan a EXPRESO exautoridades del ramo.
Eduardo Barredo, quien desde 2011 hasta 2015 estuvo en la gerencia general de Celec, precisa que, por ejemplo, para entregar energía a Perú es necesario tender una línea desde Guayaquil hasta Piura, en territorio de ese país.
“Para ello se requiere un diseño conjunto entre ambos países, aclara Barredo, quien recuerda que, con ese propósito, en 2014 hubo un acuerdo a nivel ministerial con autoridades peruanas.
Para esa obra, que prevé la construcción de una subestación en Pasaje (El Oro), se estimó un costo cercano a los $ 200 millones, menciona.
Barredo fue quien firmó los contratos de construcción y de fiscalización del proyecto 500 kV, con la empresa china Harbin International y la firma bielorrusa JSV Belzarubezhstroy, en su orden. Sostiene que la obra no tuvo problemas de financiamiento, pero reconoce que se presentaron atrasos, por ejemplo, debido al cambio en el trazado de la red.
“Sí hubo retrasos y tuvimos discusiones fuertes con la compañía contratista, porque consideramos que debía trabajar con mayor celeridad. Pero son parte de las situaciones que se presentan en esta clase de obras”, manifiesta.
Este Diario pidió una versión al asambleísta Esteban Albornoz -ministro de Electricidad entre 2011 y 2016- pero no hubo una respuesta hasta el cierre de esta nota.